Libereco Assange…

En 2012, el año en que llegué a Londres como embajadora, Julian Assange obtuvo el asilo diplomático de Ecuador y se instaló en la embajada de la calle Hans Crescent. Ese dia la embajada fue rodeada de carros de la policía británica y algunos agentes pugnaban por entrar. Mi primer reflejo fue mandar unas bandejas de empanadas y alfajores para aliviar los trajines de la embajadora Ana Alban. Juntas organizamos en los días subsiguientes una reunión de embajadores latinoamericanos para seguir desde la legación de Ecuador la sesión de la OEA donde se discutía el asilo de Assange. Nos sentamos, por primera vez, alrededor de esa mesa oscura, en una sala austera. De pronto, discretamente, como todos esperábamos, irrumpió Julian Assange. Ya era una leyenda. Le expresé cuánto teníamos que agradecerle los latinoamericanos por sus revelaciones de los cables diplomáticos que muestran el grado íntimo y perverso de injerencia del gobierno de Estados Unidos en nuestros asuntos. Yo misma tenía como prueba el cable que escribió el embajador de Estados Unidos en Argentina, Lino Gutierrez, sobre mi designación como embajadora en Venezuela, donde se describen detalles puntuales de mis actuaciones, que ni yo misma recordaba.

Ese día comenzó una larga serie de encuentros que tuve con Julian a lo largo de los cuatro años de mi misión en Londres y en los años subsiguientes, en que lo visité varias veces. Nuestra primera conversación giró en torno a las acusaciones que tenía en Suecia sobre abuso sexual; hablamos con franqueza, y concluí que se trataba de una fabricación de dos mujeres inescrupulosas con las que tuvo relaciones casuales, quienes habían sido manipuladas para criminalizarlo. Suecia reclamaba su extradición para responder a esas denuncias –nunca configuraron cargos– mientras que sus abogados solicitaron incansablemente que pudiera declarar en Londres, ya que Suecia lo extraditaría a los Estados Unidos por haber revelado secretos de Estado.

GPS…

Historia: cuándo y por qué se creó el GPS

Durante la Segunda Guerra Mundial se empezó a experimentar con los sistemas de geoposicionamiento (LORAN, TRANSIT) para, entre otras cosas, facilitar la navegación aérea. Pero no fue hasta la década de los 70 cuando el Departamento de Defensa de los Estados Unidos desarrolló el sistema GPS, tal y como lo conocemos ahora.

Entre 1978 y 1985 se desarrollaron y lanzaron once satélites prototipo experimentales, llamados NAVSTAR. Esta primera fase del proyecto pretendía validar que todo funcionaba según los modelos teóricos y serviría para aprender lecciones para el diseño de los nuevos satélites.

El primer satélite del sistema GPS, el NAVSTAR 1, fue lanzado el 22 de febrero de 1978. Se continuaron lanzando satélites iguales hasta el 9 de octubre de 1985, cuando se puso en órbita el Navstar 11.

En sus comienzos el sistema GPS fue diseñado únicamente para el uso militar, pero fue durante el mandato de Ronald Reagan cuando se abrió el sistema al uso civil como consecuencia de un malentendido de aviación.

El 1 de septiembre de 1983, durante el transcurso de la Guerra Fría, el vuelo 007 de Korean Air 1 se disponía a viajar desde Nueva York hasta Gimpo (Corea del Sur), haciendo escala en Alaska. El piloto automático (con funcionamiento magnético) internó el Boeing 747-200 sobre el espacio aéreo soviético. La Unión Soviética, que desconocía que el aparato era civil, hizo despegar varios cazas interceptores que derribaron el avión comercial en el que viajaban 269 pasajeros y a la tripulación. Ninguno sobrevivió a lo ocurrido.

El incidente podría haberse evitado con la utilización del nuevo sistema de navegación GPS, por lo que los Estados Unidos abrieron su uso al público civil, aunque eso sí, se hizo con condiciones. La señal sería perturbada aleatoriamente (disponibilidad selectiva – S/A) para que el grado de precisión civil fuera de entre 15 y 100 metros, mientras que la precisión para el ejército americano sería de pocos metros. De esta manera el Ejército de Estados Unidos se aseguraba seguir contando con una ventaja tecnológica.

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Ignominia…

Pocos sentimientos son tan incómodos como la vergüenza. Todos la hemos sentido alguna vez y la verdad que es difícil entender en qué podría beneficiarnos. ¿Pero es tan mala como parece o podría sernos útil bajo ciertas circunstancias?

Realmente es difícil de entender si lo pensamos fríamente, para qué puede servir la vergüenza. Sabemos que el miedo nos permite no cometer riesgos innecesarios que podrían acabar con nuestra vida, pero ¿la vergüenza? ¿Por qué no nos podemos librar de ese sentimiento?¿No podríamos nacer todos ya sin ese miedo al juicio de los demás?

Útil y fundamental

Daniel Sznycer investigador del Centro de Psicología Evolutiva de la Universidad de Montreal, realizó un interesantísimo experimento para intentar resolver estas dudas. Sus resultados indicaron que la vergüenza no sólo es útil, sino que es fundamental para nuestra supervivencia y para prosperar en un grupo. Por muy raro que pueda parecer, según el estudio la principal función de la vergüenza sería la de evitar que seamos excesivamente egoístas.

La vergüenza en las pequeñas comunidades

Los investigadores entrevistaron a 899 personas que vivían en 15 pequeñas comunidades  de diferentes partes del mundo.

Estas “sociedades a pequeña escala” incluían personas de diferentes nacionalidades, lenguas, culturas y religiones como los Andes (Ecuador), regiones remotas de Siberia (Rusia) o las islas  Mauricio.

Se presentaba a los participantes 12 situaciones hipotéticas en las que debían responder cuánta vergüenza debería sentir la persona implicada. Estas situaciones podían hacer referencia tanto a aspectos físicos o a comportamientos como robar a un compañero o ser demasiado perezoso.

También un grupo debía indicar en una escala, qué tan negativamente juzgarían a una persona que tiene esas características o comportamientos, mientras que  otro grupo debía responder cuánta vergüenza sentirían si fuesen esa persona.

Selección natural

En general los resultados indicaron un elevado nivel de acuerdo entre el grado de vergüenza que los participantes señalaban que una persona debería sentir con cuánto esa persona perdería valor para el grupo. Este nivel de acuerdo se daba tanto al interno de la misma comunidad como cuando se compraban los resultados entre las diferentes comunidades.

Los investigadores explican que este nivel de acuerdo entre diferentes sociedades, podría indicar que la vergüenza no es producto de la cultura, sino que formaría parte de la selección natural de la especie.

Entre el desinterés y el egoísmo

Analizémoslo desde la óptica de la evolución. Nuestros ancestros vivían en pequeñas comunidades y dependían del grupo para sobrevivir. La confianza era literalmente un caso de vida o muerte. Pero era necesario aprender a comportarse. Ser completamente desinteresado no era una buena estrategia porque se corre el riesgo de que te exploten. Por otro lado, ser completamente egoísta tampoco era una buena opción porque el riesgo era que ser excluido del grupo.

Según los investigadores, para prosperar una persona debía medir con precisión las consecuencias que tendrían sus actos, especialmente si eran demasiado egoístas como por ejemplo robarle a un compañero.

Una ayuda para mantener el equilibrio social

Los resultados del estudio sugieren que la vergüenza evolucionó para ayudarnos a tomar la decisión adecuada, o sea actuar pensando en los beneficios a largo plazo sin poner en peligro nuestro lugar en el grupo. En este caso, la vergüenza funcionaría como el dolor, nos avisa que no debemos repetir un comportamiento que amenaza nuestro bienestar.

Evidentemente esto no quiere decir que la vergüenza es siempre algo positivo. Si los estándares de nuestro grupo de referencia están distorsionados, la vergüenza funciona como un elemento de castigo y exclusión. Si pensamos en nuestros ancestros, el objetivo del grupo era sobrevivir.

Hoy en día los objetivos no son tan claros, y si por ejemplo nuestro grupo de referencia otorga un valor excesivo a un aspecto no determinante como por ejemplo la apariencia física, la vergüenza que sentimos por no seguir la norma no sería algo positivo, sino algo muy dañino para el individuo.

Fuente: http://www.psicologiaparatodos.net

Baja del censo electoral…

El próximo 28 de abril se celebran las elecciones generales (y también algunas autonómicas como las de la Comunidad Valenciana). Como todos sabemos, en esta época se nos llenan los buzones de cartas con la polémica propaganda electoral de los partidos políticos. Por suerte, esto es algo que podemos evitar de una forma sencilla gracias a un formulario online, una de las grandes novedades de esta campaña. Con ello, evitamos que el censo con nuestros datos personales sea remitido a los partidos políticos:

Fuente: www.adslzone.net

Quitarse los zapatos…

El mundo se divide en dos grandes bandos irreconciliables: el que jamás pisaría la casa propia (o ajena) con los zapatos puestos y el que puedes entrar con katiuskas hasta la cocina. España es, obviamente, de la segunda categoría, lo mismo que la mayoría de América (menos Canadá), Europa occidental, África subsahariana y Oceanía, tal y como se aprecia en el mapamundi (países en azul):

La mayoría del planeta, en términos demográficos, prefiere descalzarse al entrar en casa. Esta costumbre prevalece en prácticamente la totalidad del continente asiático -con la notable excepción de Mongolia, Iraq y los países que acaban en “istán”-, es decir, no menos de 3.000 millones de habitantes, a los que hay que sumar toda Europa oriental, incluyendo Alemania y los países musulmanes, de Mauritania a Somalia (países en verde).

Por descontado que la tradición no se circunscribe a países enteros, sino más bien a regiones concretas. Por ejemplo, en la mayoría de los Estados Unidos no es tradición descalzarse cuando visitas a alguien, pero sí en Hawai y Alaska, tal y como explica Wikipedia. Un italiano tampoco esperará que te descalces al entrar en su casa, salvo en la región de Friuli-Venezia. En los Balcanes, la costumbre de quitarse los zapatos está muy extendida, pero cada vez se lleva a cabo menos en las viviendas urbanas.

Fuente: https://blogs.publico.es/

Cumbres…

En una reciente excursión que estaba guiando, uno de los participantes me comentaba al final de la misma que había echado de menos un ritmo más elevado. Consideraba que la condición física de los participantes era superior al ritmo seguido y que podríamos haber caminado más rápido para llegar más lejos y hacer más kilómetros. Sin entrar a valorar la condición física del grupo, le expliqué que la filosofía de nuestras actividades no se centraba solo en realizar ejercicio físico descubriendo paisajes, sino que también poníamos valor en el mero hecho de “estar” en la naturaleza (en concreto en los entornos montañosos), escucharla, observarla, sentirla y aprender compartiendo conocimiento y experiencias con el resto del grupo.

Y es que en ocasiones nos dejamos llevar por el ritmo frenético que nos marca la agenda cotidiana, incluso cuando buscamos huir de ella o mitigar sus efectos.

Juanjo Garbizu, apasionado montañero, plasmó en su libro “Monterapia” su inquietud por esta creciente tendencia de pasar por el monte “deprisa”. Decía Juanjo que cada vez la gente pasa menos tiempo en las cumbres. “Y no me refiero solo, con todos mis respetos, a los que llegan corriendo, miran el cronómetro y se lanzan valle abajo. Tengo la sensación de que antes la montaña era más contemplativa, más reflexiva. Llegaba uno a la cima, se despojaba de la mochila, se sentaba y extraviaba la mirada en el vasto horizonte. Incluso mucha gente llevaba unos pequeños prismáticos y se entretenían reconociendo las cimas cercanas, dirigiendo su aumentada mirada hacia ellas. El vuelo rasante y cercano de un ave nos abducía sobremanera y el tiempo parecía detenerse en las alturas.”

Sin menospreciar la parte deportiva de las actividades en la naturaleza, de gran valor cuando se desarrolla desde el respeto, tal vez nos haga falta recuperar el disfrute de las montañas desde la perspectiva más sosegada. O al menos combinar ambas y que “alcanzar la cima” no sea el único objetivo.

Fuente: https://rutaspormontaña.es

Puente Internacional Las Tienditas…

La imagen es impactante. Tan impactante que ocupó la portada de la mayoría de los grandes diarios internacionales. Muestra un inmenso puente de tres vías con dos conteiners y un acoplado cruzados que, obviamente, impiden el paso. El puente está desierto y los títulos que acompañan a la fotografía intentan explicar porqué: “El bloqueo fue dispuesto este 6 de febrero por el gobierno de Nicolás Maduro para impedir la llegada de ayuda humanitaria a su país”.

El único problema es que el 6 de febrero de 2019 no se bloqueó ningún puente. El puente está bloqueado desde el día en que terminó su construcción, a principios de 2016 [Imagen aérea Gmaps]. En otras palabras, el puente nunca fue inaugurado y hace tres años que muestra la misma impactante imagen de la inmensidad desierta.

La historia de Las Tienditas puede resumirse en pocas líneas:

Frente a una frontera colapsada por la intensidad del tránsito, acordaron su construcción los presidentes de Colombia, Juan Manuel Santos, y de Venezuela, Hugo Chávez, en alguno de los escasos momentos en que las relaciones entre los dos países no eran tan malas.

Empezaron las obras en 2014 y veinte meses después estaban terminadas. O casi. Colombia nunca construyó las correspondientes instalaciones aduaneras porque ya estaba claro que el puente no se usaría. Las relaciones entre los dos países ya no eran tan buenas. Los colombianos aseguran que por decisión de Caracas. Los venezolanos aseguran que por decisión de Bogotá.

Lo mismo ocurre con el financiamiento. Los colombianos sostienen que se pagó a medias. Los venezolanos sostienen que todo el dinero lo pusieron ellos. Lo que está fuera de discusión es que Colombia levantó una impresionante reja en la mitad del puente que impide desde hace mucho el paso. Si uno mira con cuidado las fotos que ahora se hicieron famosas, puede ver las rejas adelante de los conteiners.

Fuente: https://www.pagina12.com.ar

Aceite de oliva…

Todos nosotros somos capaces de disfrutar de un buen aceite de oliva virgen extra en una tostada de pan por la mañana o en una ensalada, pero ¿qué significa realmente “virgen extra”? ¿hay tanta diferencia con un aceite de oliva que sea solo “virgen”?

El aceite de oliva representa el zumo de las aceitunas u olivas maduras (de 6 a 8 meses de edad), recolectadas a finales de otoño-principios de invierno, pues la pulpa de estos frutos es aceite en una tercera parte. Esta grasa vegetal se obtiene simplemente por presión, en unas instalaciones conocidas como almazaras, del árabe al-mas’sara (exprimir, extraer).

Una vez obtenidos los aceites, deben clasificarse en las diferentes categorías existentes. De esta forma, el “aceite de oliva virgen extra” (AOVE) sería aquel de mayor calidad, obtenido por medios únicamente mecánicos, con sabor y olor sin ningún tipo de defecto, y con un grado de acidez inferior a 0,8º. Posteriormente, el “aceite de oliva virgen” sería aquel que presenta defectos en aroma y sabor, pero que no son perceptibles por consumidores normales, además, su grado de acidez puede alcanzar los 2º.

Cuando los aceites no cumplen ninguno de los requisitos para ser clasificados en las categorías anteriores, principalmente por su elevado grado de acidez, deben ser refinados mediante procesos térmicos, físicos y químicos, obteniendo el denominado como aceite lampante (ya que era utilizado como combustible para lámparas) el cual no puede venderse al consumidor, al no tener color (es blanco) ni sabor. Para poder comercializarse debe mezclarse con aceites de la categoría virgen, obteniendo el denominado como “aceite de oliva”, con un grado de acidez inferior a 1º. Una metodología similar (mezcla con aceite de oliva virgen) se realiza para la obtención del denominado “aceite de orujo de oliva” que serían aceites refinados obtenidos a partir del “hueso”, la piel y la pulpa de las aceitunas tras obtener los otros aceites, y tras un proceso de extracción químico-físico.

A nivel nutricional, el aceite de oliva virgen y virgen extra ha sido durante siglos ampliamente utilizado en la dieta mediterránea con importantes beneficios para la salud de sus consumidores. Esto es debido a su contenido en grasas monoinsaturadas (reducen los niveles de colesterol “malo”), vitamina E y fenoles (potentes antioxidantes), vitamina A (visión y sistema inmune), D (huesos) y K (coagulación sanguínea), además de que, en la fritura, penetra muy poco en el alimento. Por lo tanto, el consumo de aceite de oliva favorece la absorción de minerales (calcio, fósforo, etc.), facilita el tránsito intestinal, previene enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer y controla la presión arterial.

Pero el aceite de oliva tiene, además, otros usos aparte de los culinarios. Es utilizado como conservante debido a su elevado contenido en antioxidantes, en cosmética para proteger la piel y favorecer su regeneración o en la fabricación de jabones.

A nivel mundial, el mayor productor de aceite de oliva es España, alcanzando prácticamente la mitad de la producción total, la cual es realizada en más del 95% en el área mediterránea. Dentro de nuestro territorio existen 32 Denominaciones de Origen Protegidas (DOP), encontrándonos con 12 únicamente en el territorio de Andalucía, región mayor productora de aceite de oliva en todo el mundo.

Pero no es oro todo lo que reluce… Las diferencias en los precios de los aceites clasificados en las diversas categorías hacen que existan marcas que etiquetan sus productos en categorías muy superiores, aún sin alcanzar los estándares fijados. Esto es debido a la incapacidad del consumidor de captar las diferencias entre un aceite de oliva virgen y un AOVE, pues sensorialmente requiere de un entrenamiento muy exhaustivo. Además, nadie tiene en sus casas un medidor de ácidos grasos libres, para poder conocer el grado de acidez del aceite que compra.

Los beneficios para la salud del consumo del AOVE y del aceite de oliva virgen son ampliamente conocidos desde la antigüedad, aunque diferenciar entre ambas categorías es algo de suma dificultad para el ciudadano de a pie. Conocer los diferentes tipos de aceites podrá ayudarnos en la elección de compra de unos u otros, fijándonos exhaustivamente en la categoría de su etiqueta.

Fuente: https://naukas.com

El miedo al silencio…

Entre los hombres más afortunados del mundo, están quienes saben convivir con el silencio. Cuando nuestra mente deja de estar ocupada en lo inmediato y no tiene cerca ningún estímulo que la distraiga, el silencio se convierte en el espejo más fiel de nuestro interior. Refleja a nuestros peores fantasmas, nuestro vacío y la eternidad de los minutos cuando no hay nada que los llene o, peor aún, están llenos de oscuridad.

Si algo abunda en nuestra sociedad, son los juguetes rotos. Los hay de todos los tipos, formas y tamaños. El tiburón que no supo morder lo bastante fuerte y fue desterrado de su manada. La muñeca que quiso tocar la luna a fuerza de complacer a un águila para que aceptase llevarle allí, pero terminó presa en su oscuro nido. El robot programado para repetir un mismo movimiento hasta el infinito, y oxidado de tanto hacerlo. Todos ellos sienten terror ante el silencio.

Están quienes temen el silencio porque han sido educados para vivir en el ruido, a depender totalmente de las luces y sonidos artificiales que les rodean y ser incapaces de crear nada por sí mismos. Y están quienes temen al silencio porque les recuerda todas las pérdidas, humillaciones, años malgastados y miserias de toda índole que han padecido durante su existencia. A veces, estas personas están dispuestas a lo que sea por no escuchar el silencio. Incluso a autodestruirse lentamente. En otras ocasiones, el silencio es preludio de la muerte porque hay quien prefiere morir a soportarlo.

Y luego están quienes aprovechan el silencio para reproducir melodías en su mente. Para disfrutar del sonido de la brisa, relajar su cuerpo y sentir la paz. Para dejar volar su espíritu y crear ideas, belleza y arte. Para seguir amueblando su cabeza y reflexionar sobre quiénes son y hacia dónde quieren ir.

Una de las cosas más estúpidas que hacemos los seres humanos es emplear lustros en seguir un camino, pero no dedicar un segundo a reflexionar si ése es el que deseamos. La inercia provoca que millones de vidas se malogren. Y el silencio nos lo recuerda. Por eso le tememos tanto. Pero ninguna persona que sea incapaz de convivir con él podrá ser feliz. Tener un mundo interior lo suficientemente rico como para llenar los momentos de soledad es la clave para construir relaciones sociales sanas. Quien no sabe estar solo, es esclavo de la compañía de otros, del ruido y del vacío.

Miles de años de pensamiento y arte, y un mundo lleno de maravillas naturales, deberían ser suficientes para llenar cualquier mente y dar plenitud a cualquier vida. La sabiduría de tantos pensadores del pasado debería ser un punto de partida lo bastante sólido para que cada cual decida su camino y aprenda a guiarse. Y el silencio debería ser el contexto ideal para saborearlos. Pero los hombres libres no encajan con el modelo de sumiso productor que quieren los de arriba. Por eso nos enseñan a temer el silencio.

Fuente: https://www.meneame.net

¿Cómo funciona el altímetro de un avión?

¿Imaginas qué pasaría si un avión volase demasiado bajo? Cuando se trata de seguridad aérea es importante que el piloto conozca en todo momento la altitud a la que se encuentra. Ese es el objetivo del altímetro. Si te interesa cómo funciona el altímetro de un avión primero debes saber que existen dos tipos de altímetros:

  • Altímetro de presión
  • Radio-altímetro

Veamos cómo funciona cada uno de ellos.

Cómo funciona un altímetro de presión

Los altímetros de presión son en realidad barómetros aneroides (instrumentos de medición de presión) que han sido calibrados (marcados con una escala) para que muestren la altura en lugar de la presión.

Al igual que los barómetros aneroides normales, los altímetros de consisten en una caja hueca,  sellada y llena de aire que se expande si disminuye la presión o se contrae si aumenta. Como ya sabrás, la presión del aire es más alta en la superficie de la tierra y cae gradualmente a conforme ganamos altitud.

A medida que la caja cambia de tamaño, en cantidades muy pequeñas, un intrincado sistema de palancas y engranajes magnifica sus movimientos y hace que un puntero gire sobre un cuadrante marcado con medidas de altura. De ese modo,  pequeños cambios en la presión del aire se convierten en mediciones precisas de la altitud.

Estos altímetros no son del todo efectivos puesto que la presión no solo depende de la altura, sino de los cambios en el clima. Para solucionar este y otros problemas aparecieron los radio altímetros.

Cómo funciona un radio altímetro

Los radios altímetros funcionan de forma similar al radar. Simplemente disparan un rayo de ondas de radio desde el avión y esperan a que rebote en la superficie de la tierra y vuelva al avión. Conociendo la velocidad de la onda de radio (es igual a la velocidad de la luz) se calcula automáticamente la distancia recorrida por el rayo y por tanto la altitud del avión.

Los radios altímetros son mucho más rápidos y precisos que los instrumentos de presión y se utilizan ampliamente en aviones de alta velocidad o en aviones que necesitan volar a altitudes particularmente bajas, como aviones de combate.

Hay al menos dos formas más de medir la altitud, pero no se usan ampliamente en los aviones. Un método es usar señales de GPS (sistema de posicionamiento global) desde los satélites de navegación en el espacio. La otra es parecida al radio altímetro, pero utilizando rayos láser de luz infrarroja. Éste es el método que utilizaron las sondas espaciales enviadas a marte.

Fuentes:

Plancton bioluminiscente…

El plancton es el conjunto de organismos que flotan y derivan en suspensión en aguas dulces o saladas. El termino del “plancton” provienen del griego que significa “a la deriva” o “errante” el cual fue acuñado en 1887 por el alemán Victor Hensen para describir a los organismos que derivan con las corriente marinas y aguas frescas.

Las olas de la costa de Anglesey Island se vuelven de color azul eléctrico. El resplandor que se produce cuando se agitan las aguas de esta bahía en Gales es producido por plancton bioluminiscente como una respuesta defensiva: Algunos depredadores habituales de plancton no lo ingerirán, ya que esto produciría luz en su estómago y esto los haría fácilmente visibles para otros depredadores mayores, pasando a convertirse ellos mismos en la presa. Los peces de aguas profundas solucionan este problema con un revestimiento negro que impide que la luz salga de su estómago.

Fuente: www.elrelojdesol.com

Doble nacionalidad…

¿Que es la doble nacionalidad?

Este es un tema complejo, ya que las leyes que lo regulan van cambiando con el tiempo, surgiendo igualmente nuevos acuerdos por los cuales se posibilita la doble nacionalidad entre países que quizás anteriormente no gozaban de esta posibilidad. Pero antes de seguir hay que hacer un apunte: NO es lo mismo tener dos nacionalidades que tener doble nacionalidad.

Sí, ya sé que leído pragmáticamente tener doble nacionalidad y tener dos nacionalidades puede parecer lo mismo, pero no lo es a efectos jurídicos, así que voy a explicar las diferencias:

  • Dos nacionalidades. Se poseen dos nacionalidades cuando se es ciudadano de dos países diferentes y se tiene la nacionalidad de ambos, sin que haya ningún tipo de acuerdo de doble nacionalidad entre los dos estados.
  • Doble nacionalidad. Se posee la doble nacionalidad cuando además de ser ciudadano de dos países diferentes y de poseer las dos nacionalidades, además existen acuerdos de doble nacionalidad entre los dos estados.

¿Que implicaciones tiene poseer una doble nacionalidad?

Ahora que ya tenemos claro que la diferencia entre dos nacionalidades y doble nacionalidad radica en la existencia o no de acuerdos legales y jurídicos entre los dos países implicados, podemos dejar claros varios puntos cuando se goza de la situación de doble nacionalidad:

  • Una persona con doble nacionalidad es al mismo tiempo nacional de los dos países, gozando de la plena condición jurídica de nacional de ambos Estados.
  • Estas personas no deben estar sometidas simultáneamente a las legislaciones de ambos países sino que, por el contrario, se suele dar prioridad a una de las dos nacionalidades.
  • Dichos mecanismos de prioridad dependerán del acuerdo de doble nacionalidad concreto, pero generalmente el estado de residencia suele ser el que se elije como prioritario.
  • Esta prioridad de nacionalidad tendrá efecto en cuanto a cuestiones como el otorgamiento de pasaporte, la protección diplomática, el ejercicio de los derechos civiles y políticos, los derechos de trabajo y de seguridad social y las obligaciones militares.

¿Con que países tiene acuerdo de doble nacionalidad España?

España tiene acuerdos de doble nacionalidad con todos los países iberoamericanos, además de con Andorra, Filipinas, Guinea Ecuatorial y Portugal.

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¿Por qué el día tiene 24 horas?

Todos tenemos claro que es fácil saber por qué un año es un año, por qué un día es un día y por qué hay 365 días en un año, con algunos años bisiestos de ajuste. Todos hemos leído y estudiado sobre eso. Lo que poca gente sabe es por qué los días tienen 24 horas.

En primer lugar hay que tener en cuenta que los sistemas de numeración no siempre han sido iguales. Antiguas civilizaciones tales como los egipcios y sumerios tenían un sistema duodecimal en vez del sistema decimal que hoy es utilizado en el mundo entero.

La razón para la utilización de un sistema duodecimal tenía una tan lógica como la que podemos tener para la utilización de un sistema decimal (contando con los 10 dedos de las manos). El sistema se basaba en contar las falanges de los 4 dedos de una mano con el pulgar, de tal modo que una vez se hubieran contado los cuatro dedos, tendríamos doce segmentos, tal y como muestra la imagen.

Por esta razón, los egipcios dividieron los días en 12 horas, siendo una hora para el amanecer, otra para el atardecer y las 10 restantes para contar el tiempo de luz, y la noche la dividieron del mismo modo en 12 horas.

Las horas del día las medían mediante los conocidos relojes solares y su sombra. Por este motivo, las horas no eran tal y como las conocemos hoy en día, si no que variaban su duración dependiendo de la época del año en la que estuviésemos.

Las horas de la noche, ante la evidente ausencia de luz, eran medidas mediante estrellas que identifican a los 3 decanos de cada uno de los 12 signos zodiacales. Durante el periodo desde la puesta del sol hasta el amanecer aparecen en el cielo un total de 18 de estas estrellas. Las tres primeras y las tres últimas estaban asociadas al atardecer y amanecer respectivamente, quedando las 12 estrellas que dividían las horas de la noche.

¿Y la subdivisión de las horas y los minutos en 60? Proviene de los antiguos babilonios, que tenían predilección en el uso de un sistema sexagesimal.

Fuentes:

Teoría de la estupidez…

Carlo Maria Cipolla exploró el controvertido tema de la estupidez formulando su famosa Teoría de la Estupidez, expresada por primera vez en su ingenioso ensayo breve de 1988 titulado Allegro ma non troppo.

En este escrito Cipolla desarrolla una visión de la gente estúpida como un grupo más poderoso que grandes organizaciones como la Mafia, el Complejo Militar Industrial (MIC), o la Internacional Comunista. El grupo de los estúpidos, sin reglamentaciones, líderes o manifiestos, consigue ejercer un gran efecto con una coordinación increíble.

En el mismo libro pueden encontrarse las leyes fundamentales de la estupidez:

  1. Siempre e inevitablemente cualquiera de nosotros subestima el número de individuos estúpidos en circulación.
  2. La probabilidad de que una persona dada sea estúpida es independiente de cualquier otra característica propia de dicha persona.
  3. Una persona es estúpida si causa daño a otras personas o grupo de personas sin obtener ella ganancia personal alguna, o, incluso peor, provocándose daño a sí misma en el proceso.
  4. Las personas no-estúpidas siempre subestiman el potencial dañino de la gente estúpida; constantemente olvidan que en cualquier momento, en cualquier lugar y en cualquier circunstancia, asociarse con individuos estúpidos constituye invariablemente un error costoso.
  5. Una persona estúpida es el tipo de persona más peligrosa que puede existir.

Por deducción, de la tercera ley, Cipolla identifica dos factores a considerar cuando se explora la conducta humana:

  • Beneficios y pérdidas que un individuo se causa a sí mismo
  • Beneficios y pérdidas que un individuo causa a los otros

Creando un gráfico en el que se coloca el primer factor en el eje x y el segundo en el eje y se pueden obtener cuatro grupos de individuos:

(1)-INTELIGENTES: benefician a los demás y a sí mismos.
(2)-INCAUTOS o desgraciados: benefician a los demás y se perjudican a sí mismos.
(3)-ESTÚPIDOS: perjudican a los demás y a sí mismos.
(4)-MALVADOS o bandidos: perjudican a los demás y se benefician a sí mismos.

Para Cipolla, desde el punto de vista estrictamente económico y utilitarista, un Malvado es preferible a un Estúpido, puesto que las actividades del malvado a la postre significan que algunos bienes cambian de manos, mientras que las actividades de los estúpidos no presuponen beneficio para nadie.

Fuente: https://es.wikipedia.org

¡Feliz año en 32 idiomas!

El siguiente es el orden en que aparecen en el video: inglés, persa, uzbeko, swahili, ucraniano, birmano, ruso, bengalí, dari, árabe, portugués, mandarín, francés, cingalés, pashtún, azeri, serbio, hindi, indonesio, nepalí, kirundi, vietnamita, macedonio, somalí, tamil, kirguís, urdu, albanés, turco, cantonés, hausa y español.

Fuente: https://www.bbc.com

Rudolf Kazarian…

Hace 30 años, cuando los armenios aún estaban paralizados por la conmoción tras uno de los terremotos más devastadores del siglo XX, Rudolf Kazarian, jefe del servicio penitenciario local, tomó la arriesgada decisión de autorizar a unos doscientos cincuenta presos a salir de la cárcel en busca de sus seres queridos.

“Tengo que hacerlo, no puedo dejarles encerrados”, dijo Kazarian tras el violento sismo, cuyo trigésimo aniversario se conmemora este viernes y que dejó más de 25.000 muertos y 140.000 heridos graves.

La iniciativa del funcionario de conceder un permiso temporal a 248 reclusos originarios de las zonas afectadas por el desastre no encontró comprensión en Moscú, pues los dirigentes soviéticos no la veían viable e instaron al funcionario armenio a no pecar de ingenuidad.

“Le decían que no lo hiciera, que era ingenuo pensar que en el caos que reinaba en el país los reos, especialmente los reincidentes, iban a volver a la cárcel por su cuenta”, recuerda en una conversación con Efe el hijo del coronel armenio, Arsén Kazarian.

Sin embargo, el militar estaba decidido: los presidiarios tenían que salir para despedirse de sus seres queridos, cuya vida se truncó aquel trágico diciembre.

El gesto sin precedentes aplacó las tensiones que se cocían dentro de algunos penales y que amenazaban con causar nuevas víctimas entre el sufrido pueblo, pues en una cárcel un guardia ya había empleado su arma reglamentaria para frustrar el intento de fuga de un preso que quería reunirse con sus familiares.

Kazarian no quería esperar más. Aceleró todos los trámites, firmó los papeles necesarios y los 248 reos, entre ellos varios condenados por delitos graves, pudieron abandonar los centros penitenciarios.

Más tarde, al llegar a casa, el coronel pidió perdón a su mujer y sus hijos.

“Nos reunió a todos y nos pidió perdón. Dijo que no sabía qué le iba a pasar y que nos podían declarar hijos de un enemigo del pueblo. Luego nos mandó a casa de un amigo”, rememora Arsén, quien señala que su padre era muy consciente de que su vida y el futuro de su familia estaban en aquel momento en manos de esas 248 personas.

“Apenas durmió durante estos días, no paraba de dar vueltas por la casa durante la noche y por la mañana muy temprano se marchaba a trabajar”, dice la viuda de Kazarian, Aída.

Contrariamente a todos los pronósticos, los presos no le defraudaron.

“Había muchas dudas sobre cómo se iban a comportar en libertad, si iban a merodear o actuar de forma indecente. Pero nadie me falló. He aquí un documento que lo certifica”, dijo el coronel en una entrevista con el diario “Komsomólskaya Pravda” poco después del terremoto.

Tanto es así que uno de los reclusos destacó incluso por su conducta ejemplar al devolver al Gobierno el dinero de una caja de ahorros, hallado entre los escombros de la entonces Leninagán.

Bajo el título “Los cinco días del coronel Kazarian” el rotativo de mayor tirada en la URSS dedicó un homenaje al militar armenio, donde incluyó el testimonio de uno de los 248 reclusos.

Leva Martirosian, con cuatro condenas a sus espaldas, ocupó esos cinco días en buscar a su hijo, cuyo rastro se perdió en Leninakan (actual Gyumrí), la segunda ciudad más afectada por el terremoto.

Tras finalizar el plazo, el recluso regresó al penal sin haber podido dar con él.

Un día después, un féretro con el cuerpo de su hijo llegó al puesto de control de la cárcel, lo que permitió a Martirosian despedirse de su hijo, según el periódico.

Después de la publicación del artículo, Kazarian comenzó a recibir cartas de todos los rincones de la Unión Soviética.

“Usted ha llevado a cabo un experimento extraordinario que ha cambiado la forma en que vemos las cosas. Los especialistas estudiarán lo que yo llamaría ‘el fenómeno de Kazarian’”, rezaba uno de los telegramas, fechado en la ciudad rusa de Vladivostok.

Kazarian, que murió en 2009 a los 70 años, siguió dirigiendo los servicios penitenciarios varios años más después del cataclismo.

Fuente: www.diarioarmenia.org.ar

Por encima de las ideologías están las personas…

«Nunca pensé que fuera a decirle algo así a alguien y menos a un diputado del PP, pero creo que lo vamos a echar de menos». Con esas palabras anunció Alberto Rodríguez, parlamentario de Podemos por Canarias, que pretendía homenajear a uno de sus compañeros en el Congreso, Alfonso Candón. Aunque este fuese del grupo totalmente contrario al suyo. «Le voy a decir algo, que creo que es de las cosas más bonitas que se le pueden decir a alguien y es que es usted una buena persona», señaló Rodríguez entre los aplausos del resto de parlamentarios.

Fuente: www.eldiario.es

Constitución…

Las constituciones de los diversos Estados del mundo, establecen un catálogo de derechos básicos del ciudadano que, dependiendo de cada texto constitucional, podrán incluir libertades individuales y derechos políticos o, también, derechos sociales como la vivienda, pensiones y salarios dignos o la atención sanitaria pública. Pues bien, en la generalidad de constituciones estos derechos tienen idéntico rango y la misma protección. No hay derechos de primera y de segunda, sino que su consagración en la constitución los coloca en lo más alto, a igual nivel.

La Constitución Española es una excepción. Aquí tenemos los llamados «derechos fundamentales» que se incluyen en la Sección Primera del Capítulo Segundo del Título Primero, y que abarcan las clásicas libertades individuales (asociación, reunión, libertad religiosa…). Estos derechos gozan de la máxima protección, pudiendo ser esgrimidos ante el Tribunal Constitucional por los ciudadanos mediante el recurso de amparo, cuyo objeto es reclamar su protección cuando son violados. Y luego tenemos los derechos sociales, que se ubican en el Capítulo Tercero, llamado «de los principios rectores de la política social y económica». Estos derechos (como la sanidad o la vivienda digna) están en el papel, pero los ciudadanos no gozamos de vías para exigir su respeto ante los tribunales (solamente si los políticos se dignan a desarrollarlos en leyes, podremos reclamar su cumplimiento pero tomando como base el desarrollo del derecho que haga el texto de la ley, aunque sea miserable). De este modo, el poder político puede darles el «desarrollo» que considere oportuno, aunque ésta sea tan ínfimo que implique una negación del contenido esencial del derecho. No hay forma legal de obligarles a que lo respeten.

¿Qué sentido tiene establecer derechos de primera y de segunda, convirtiendo a éstos últimos en papel mojado porque no hay forma de forzar su respeto? Trilerismo político. Cuando se redactó la Constitución, había que contentar a la izquierda, pero sin comprometer el bolsillo de los más ricos. Las declaraciones huecas son ideales para ello, y a nuestros políticos les encantan. Poner sobre el papel grandes objetivos y principios, dándoles a la vez una redacción que impida a los ciudadanos forzar que se cumplan, es la especialidad de nuestros partidos oficialistas.

Otro detalle de nuestra Constitución es el nulo desarrollo que hace de la democracia participativa. Los ciudadanos no podemos convocar referendums (a diferencia de lo que pasa en Suiza o Italia, donde reuniendo un determinado número de firmas, los ciudadanos pueden forzar la convocatoria de un referendum vinculante). Es más, la Constitución se aprobó mediante referendum, pero (como hemos visto) el parlamento puede modificarla sin consultar al pueblo (como hicieron PP y PSOE por mandato de Merkel) siempre que no toquen apartados especialmente «sensibles» como el referente a la monarquía.

Los españoles tampoco podemos revocar el mandato de nuestros representantes a mitad de legislatura si no cumplen su programa, y la Constitución deja claro que el diputado, una vez electo, es libre de incumplir todos y cada uno de los puntos de su programa durante la legislatura, y los ciudadanos no podrán hacer nada para impedirlo.

Fuente: https://www.meneame.net

Tuppers…

Son las siete de la mañana. Suena el despertador. Solo has dormido seis horas y cuarenta minutos porque ayer te quedaste navegando hasta las doce y pico de la noche. De hecho, esos minutos que existen entre que friegas los platos de la cena y te quedas dormido en la cama son el único instante de placer y gozo que le puedes arrancar al día. Solo estos minutos pueden contener las pasiones que hacen que tu vida valga la pena ser vivida, ahí se encuentran comprimidos tus hobbies, tus proyectos y tus esperanzas. Son solo dos horas, pero son tu vida.

Fuente: https://www.vice.com