Radiación ultravioleta…

Además de las cremas solares, a la hora de protegernos del sol conviene tener en cuenta otros parámetros si pretendemos asegurar que la salud de la piel no se resiente en verano: sombrillas, prendas de vestir y de baño e incluso la alimentación.

Índice ultravioleta (UVI)

Para evitar las quemaduras solares, la Organización Mundial de la Salud ha establecido el llamado índice ultravioleta (UVI), que ofrece valores desde 1 (bajo) hasta 11 (muy alto). La recomendación es tomar precauciones frente a la exposición solar a partir de un valor UVI de 3.

Para conocer los datos de UVI local podemos consultar diferentes canales de información, páginas web como la de la AEMET o aplicaciones móviles como UV-DERMA, que además de ofrecer recomendaciones en fotoprotección, la aplicación estima el tiempo que una persona puede permanecer al sol sin quemarse en función de su fototipo y localización geográfica.

Regla de la sombra

Una forma sencilla de reconocer cuándo existe mayor riesgo de sufrir una quemadura solar es mirar nuestra propia sombra. Si resulta que supera nuestra altura, indica que los rayos del sol inciden de forma tangencial y no son peligrosos. Por el contrario, si nuestra sombra es más corta que nuestra altura se debe a que la radiación solar es más directa y tenemos más riesgo de sufrir una quemadura.

Ropas y tejidos

La fotoprotección mediante ropas y tejidos – aunque ésta se reduce en los tejidos naturales de punto holgado, como las camisas de lino- es de gran utilidad y asequible para todos. Está muy extendida la creencia errónea de que protegen más los tejidos claros, pero lo cierto es que ofrecen mejor fotoprotección los colores oscuros. Conviene tener en cuenta que la humedad puede disminuir la protección de los tejidos hasta en un 30%. Por otro lado, la polución ambiental también puede reducir el nivel de fotoprotección.

Uso de sombrillas y toldos

Para evitar las quemaduras solares en las playas, es esencial usar sombrillas y toldos. Sin caer en el error de pensar que la protección que ofrecen es total. No se trata de que la tela de la sombrilla no bloquee la radiación ultravioleta solar (que en algunos casos puede ocurrir), sino que solemos obviar la radiación solar que se refleja desde la arena, el césped o la superficie sobre la que estamos situados. Esa radiación reflejada dependerá del coeficiente de reflexión de la superficie o albedo, que suele oscilar entre el 10% y el 20%, aunque existen superficies como la nieve que pueden reflejar hasta el 80% de la radiación que reciben.

Antioxidantes

El sol tiene un alto poder oxidante, y las personas tenemos antioxidantes naturales que contrarrestan sus efectos negativos. Sin embargo, en situaciones de elevada exposición solar se genera en el organismo especies reactivas de oxígeno que, si no son neutralizadas por los antioxidantes naturales, desencadenan estrés oxidativo. Ese estrés oxidativo acelera los procesos de envejecimiento, daña el ADN celular y aumenta a largo plazo el daño cutáneo.

Para contrarrestarlo, la tendencia actual por parte de la industria farmacéutica es añadir antioxidantes a las cremas solares (y, a la inversa, añadir fotoprotectores a las cremas antienvejecimiento). Si bien la protección que ofrecen frente a la quemadura solar es mínima, son un buen complemento en fotoprotección.

Otra alternativa es consumir alimentos ricos en antioxidantes para contrarrestar los efectos oxidativos del sol. En general, las verduras y frutas frescas son ricas en antioxidantes, muchos de los cuales forman parte de los pigmentos. Por eso su consumo está especialmente indicado en época estival. Así por ejemplo, los betacarotenos (provitamina A) aportan color a la piel y están presentes en frutas y verduras de color naranja, como el melocotón o la zanahoria. El resveratrol de la uva o el licopeno del tomate son otros ejemplos de antioxidantes naturales recomendables en épocas de alta irradiancia solar.

Fuente: https://culturacientifica.com

Reloj de vela…

¿Cómo se las apañaban nuestros antepasados para despertarse a una determinada hora o recibir un aviso de tiempo, cuando no existía el reloj o los despertadores? Aunque resulte difícil de creer, ya existían despertadores de precisión hace 2.000 años.

Los primeros relojes tienen miles de años, y usaban el Sol y las sombras para marcas las horas. Pero obviamente no funcionaban por la noche, o en interiores. Por la noche se empleaban materiales que pudieran cambiar de estado de forma constante. Los relojes de arena eran muy utilizados en la Antigüedad, y también los Relojes de Vela.

La cera de una vela se consume de forma bastante constante, si está bien fabricada. Así que se crearon recipientes con marcas en donde se insertaba una vela, y a medida que se consumía, el tamaño de la vela sobre una marca indicaba la hora.

La ventaja de un Reloj de Vela es que puede convertirse de forma muy sencilla en un despertador. Lo que hacían en la Edad Media era colocar clavos en las zonas de la vela que representaba la hora en la que querían poner la alarma.

Cuando la cera se consumía el clavo caía sobre un plato metálico, haciendo ruido y despertando a la persona dormida. En algunos monasterios usaban bolas de metal metidas dentro de la vela, que rodaban por el suelo. En otros casos se ataba una cuerda con un aro de metal al clavo, y cuando la cera se derretía la anilla se balanceaba en la cuerda y golpeaba varias veces un plato metálico.

Hoy son métodos que nos hacen gracia, pero hay que reconocer que son muy ingeniosos. Y nos permite valorar lo que la tecnología ha conseguido con el paso de los siglos.

Fuente: https://computerhoy.com

Anillo de compromiso…

Para los antiguos egipcios y los romanos, el dedo anular izquierdo tenía un significado especial. Los griegos, que fueron los primeros en regalar anillos de compromiso, también llevaban el anillo en el dedo anular de la mano izquierda.

En aquella época, se creía que había una vena que iba directamente del dedo anular de la mano izquierda hasta el corazón, la «Vena Amoris«. Llevar el anillo de compromiso en el dedo anular izquierdo ha mantenido este significado simbólico hasta hoy: la conexión directa con el corazón, el lugar de todos los sentimientos de amor.

Fuente: https://www.anillosdecompromiso.es

Árbol de Año Nuevo…

El Árbol de Año Nuevo, son árboles decorados similares a los árboles de Navidad que se exhiben para celebrar específicamente el Año Nuevo. No deben confundirse con la práctica de dejar un árbol de Navidad hasta después de Año Nuevo. Los árboles de Año Nuevo son comunes en varias culturas y naciones, principalmente en la antigua Unión Soviética, antigua Yugoslavia, Turquía, China y Vietnam.

 

Historia del árbol del año nuevo soviético

La tradición de instalar y decorar un árbol por Navidad (en ruso, ёлка, pron. yolka, «tala de abeto») se remonta al siglo XVII cuando Pedro el Grande importó la práctica como resultado de sus viajes por Europa. Pedro decretó en 1699 que el Año Nuevo se celebrara el 1 de enero en lugar del 1 de septiembre, y que «las ramas y los árboles de abeto, pino y enebro se usaran para decorar las casas y las puertas de las calles principales».​ Sin embargo, en la Rusia Imperial, yolka fueron prohibidos a partir de 1916 por el Sínodo como una tradición que se originó en Alemania (enemigo de Rusia durante la Primera Guerra Mundial).

Después de la revolución rusa de 1917, las celebraciones navideñas, junto con otras fiestas religiosas, fueron desalentadas y de hecho prohibidas como resultado de la campaña soviética de la guerra civil rusa. La Sociedad de los Sin Dios animó a los alumnos de la escuela a hacer campaña contra las tradiciones navideñas, entre ellas el árbol de Navidad, así como otras fiestas cristianas, incluyendo la Pascua; la Sociedad estableció un día festivo antirreligioso para que fuera el 31 de cada mes como reemplazo.​ Con el árbol de Navidad prohibido de acuerdo con la legislación antirreligiosa soviética, la gente sustituyó la antigua costumbre navideña por «árboles de Año Nuevo».

Fuente: https://es.wikipedia.org

Ondas de gravedad…

Las ondas de gravedad son ondas generadas por la perturbación de un fluido sometido a la fuerza de gravedad como fuerza restauradora. Cuando se perturba un fluido bajo la acción de la gravedad y se lo aleja de su estado de equilibrio inicial el fluido responde mediante la formación de ondas que intentan llevar nuevamente el sistema al equilibrio.

Fuente: https://twitter.com

 

Puntos relieve envases vidrio…

Muchos envases de vidrio tienen unos puntos en relieve junto a la base, como una especie de braille. Ya sean botellas, botellines, tarros, botes… de refrescos, salsas, mermeladas, aceitunas, zumos… en ellos encontramos esas protuberancias en pautas diferentes, ya sea punto-punto-punto-punto-espacio-espacio-punto-espacio… como comienza en el ejemplo de la imagen o en otras combinaciones diferentes.

Lejos han quedado los días de la producción artesanal de botellas y envases de vidrio por el método del soplado. Ahora lo hacen las máquinas en un proceso industrial. Existen varios sistemas como el prensado, el soplado a presión o el moldeado y es habitual la utilización conjunta de algunos de ellos.

Una vez obtenidas las botellas o envases se les somete a unos controles de calidad automáticos muy sofisticados. Desde simuladores de tensión para eliminar el producto excesivamente frágil, hasta controles dimensionales, de grosor y aspecto por medio de máquinas opto-eléctricas para evitar las fisuras, rebabas, suciedad, burbujas y demás.

En este proceso es muy útil un código de identificación colocado en el artículo, para asociar el defecto con el molde correspondiente. Así puede saberse al instante de qué molde procede el producto defectuoso y proceder a su reparación.

Y aquí entran en juego los puntos de marras. Su número y su disposición entre los espacios, forman un código de identificación fácilmente reconocible por medios opto-mecánicos. Además, no es posible que el código identificativo se desprenda del envase, puesto que forma parte del mismo.

¡Y hay más!

Si vuelves boca abajo alguna botella o tarro podrás observar que en su base, en su parte más externa, se dibuja un contorno circular de estrías, como las del canto de algunas monedas. La función de estas estrías es que el recipiente se agarre mejor sobre las superficies, y también que no estalle cuando aún se encuentra caliente al situarlo sobre la cinta transportadora tras salir del horno debido a la diferencia de temperatura.

Fuente: www.sabercurioso.es

Mercurio no es el planeta más caliente del Sistema Solar…

En el gran esquema del Sistema Solar la mayor fuente de energía, con diferencia, es el Sol. Y, generalmente, asumimos que el planeta más caliente del Sistema Solar es Mercurio, porque es el que queda más próximo al Sol. Sin embargo, esto no es así, y ese premio debe llevárselo otro mundo.

Mercurio es muy caliente, y completa una órbita completa al Sol en solo 88 días terrestres, alcanzando temperaturas que superan los 400 ºC en su región más ardiente.

Sin embargo, como Mercurio gira muy lentamente sobre sí mismo, las zonas oscuras donde no incide el sol permanecen así durante mucho tiempo, lo que se traduce en que allí se alcanzan temperaturas por debajo de los -100 ºC.

Pero ¿qué sucede con Venus? Se encuentra aproximadamente al doble de distancia que el Sol que Mercurio. Tarde 225 días terrestres en orbitar al astro rey. Y aún gira sobre sí mismo más lentamente que Mercurio.

Y, sin embargo, cuando se mide la temperatura de Venus, hay una sorpresa: Venus tiene la misma temperatura en todo momento, tanto de día como de noche, en un promedio 462 °C, lo que lo convierte en un planeta más caliente que Mercurio.

Este dato desconcertó a los astrónomos, porque Venus no era lo suficientemente grande como para generar su propio calor, y sin embargo era más caliente durante la medianoche que la temperatura registrada al mediodía en Mercurio.

¿El albedo?

El cálculo de cuánto refleja o absorbe la radiación un objeto se conoce como su albedo, que proviene de la palabra latina albus, que significa blanco. Un objeto con un albedo de 0 es un absorbente perfecto, mientras que un objeto con un albedo de 1 es un reflector perfecto. Todos los objetos físicos tienen un albedo entre 0 y 1.

Por ejemplo, a pesar de su blancura nocturna, el albedo promedio de la Luna es de sólo 0,12, lo que significa que sólo el 12% de la luz que le llega se refleja, mientras que el otro 88% se absorbe.

Mercurio resulta ser similar a la Luna (albedo 0,119), mientras que el albedo de Venus es, con mucho, el más alto de todos los cuerpos planetarios del Sistema Solar (0.90). Así que no sólo Mercurio recibe cuatro veces más energía por unidad de superficie, sino que absorbe casi nueve veces más de la luz solar que recibe Venus.

¡La atmósfera!

Mercurio no tiene atmósfera, mientras que Venus tiene una atmósfera muy espesa. Es decir, que todo el calor que recibe Mercurio y que es reflejado, se irradia al espacio. Pero en el caso de venus, el calor rebota en la atmósfera. Debido, pues, al intenso efecto invernadero al que está sometido Venus, éste se convierte así en el planeta más caliente del Sistema Solar.

Esto hace que Venus sea más caliente que Mercurio, a pesar de hallarse a más del doble de la distancia del Sol que este y de recibir solo el 25% de su radiación solar. En ausencia del efecto invernadero, la temperatura en la superficie de Venus podría ser similar a la de la Tierra. El enorme efecto invernadero asociado a la inmensa cantidad de dióxido de carbono en la atmósfera atrapa el calor provocando las elevadas temperaturas de este planeta.

Fuentes:

Magdalena de Proust…

Se conoce como la magdalena de Proust​ o también fenómeno de Proust ​o efecto proustiano ​al fenómeno humano memorístico en el cual una percepción (especialmente el olor) evoca un recuerdo o reminiscencia. Ello puede ser un objeto, gesto, imagen u otro elemento del día a día que transporta a la persona a un recuerdo que creía olvidado.

Se caracteriza por ser un fenómeno involuntario y está relacionado sobre todo con la memoria olfativa. Se cree que esta relación entre olfato y memoria se debe a que las emociones y el procesamiento de los olores se encuentran en la misma zona del cerebro, el interior del sistema límbico.

El motivo por el cual el olfato es el sentido que más nos provoca este efecto es que en el pasado teníamos que recordar bien los sitios donde recolectar, qué alimentos podíamos consumir o cuáles no, etc. Para ello, los sentidos se agudizaron y establecieron conexiones con el hipocampo, que es la parte del cerebro donde se almacenan los recuerdos a largo plazo.

El nombre proviene del recuerdo que le provoca el sabor de una magdalena recién hecha mojada en té al protagonista de Por el camino de Swann (el primer volumen de la serie En busca del tiempo perdido), escrita por Marcel Proust en 1913. En las siguientes 3000 palabras del libro, el autor se sumerge en el recuerdo que le provoca el probar la magdalena con té.

Fuente: https://es.wikipedia.org

Ley de Parkinson…

La Ley de Parkinson, enunciada por el británico Cyril Northcote Parkinson en 1957, afirma que «el trabajo se expande hasta llenar el tiempo disponible para que se termine».

Para muchos, cuanto más tiempo se tenga para hacer algo, más divagará la mente y más problemas serán planteados. Este hecho tiene una gran aplicación en gestión del tiempo, productividad y dirección de proyectos, puesto que la fijación de cortos plazos de entrega nos ayuda a evitar que el trabajo se expanda innecesariamente.1

Las tres leyes fundamentales de Parkinson son:

  1. «El trabajo se expande hasta llenar el tiempo de que se dispone para su realización».
  2. «Los gastos aumentan hasta cubrir todos los ingresos».
  3. «El tiempo dedicado a cualquier tema de la agenda es inversamente proporcional a su importancia»

Fuente: https://es.wikipedia.org

Respirar un líquido…

La respiración humana, como la de todos los animales terrestres, está basada en la absorción de aire atmosférico. Un aire que está formado por una mezcla de oxígeno, nitrógeno y dióxido de carbono,  así como otros elementos (algunos contaminantes) en diversa proporción.
Sin embargo, esta no es la única mezcla respirable por el hombre. De hecho, son harto conocidos los sketches televisivos en que se inhala helio o hexafluoruro de azufre, que si bien son inocuos, producen el efecto secundario de una voz aguda y grave respectivamente.
Ahora bien… una cosa es respirar una mezcla diferente de aire y otra muy diferente respirar un líquido como si se tratase de un pez. Pues, aunque le parezca mentira, si se llena sus pulmones de perfluorocarbono puede respirar como si estuviera en la superficie.
El ahogamiento, en todos los animales exclusivamente terrestres, se produce cuando los pulmones se llenan de agua y estos no pueden obtener el oxigeno del liquido que los rellena. En este caso, los pulmones no están diseñados para poder extraer el oxígeno de un líquido, de tal forma que bajo el agua dejan de estar operativos y el organismo acaba por morir más temprano que tarde.  No obstante, los científicos descubrieron que un compuesto líquido, el perfluorocarbono, tenía la capacidad de ser respirable como si fuera el aire.
El perfluorocarbono, sintetizado por primera vez en los años 20 y desarrollado durante la Segunda Guerra Mundial, pertenece a la familia de los fluorocarbonos, en que, de forma artificial, a un hidrocarburo se le ha substituido el hidrógeno por flúor. Este nuevo producto, de esta forma, posee unas características de estabilidad química muy importantes y una capacidad de absorber gases que es 30 veces mayor que la que tiene el agua. Ello hace que sea un producto utilizado en los aparatos de refrigeración, antiadherentes, impermeabilizantes y para hacer envases resistentes al microondas. Sin embargo, la medicina también les ha encontrado uso.
Las peculiares características del perfluorocarbono lo ha hecho un elemento esencial en la oftalmología, así como utilizado como substituto de la hemoglobina… y como líquido respirable.
Durante los años 60, los médicos descubrieron que el perfluorocarbono era útil para tratar algunas dolencias en los pulmones e incluso para substituir el líquido amniótico en problemas con fetos aún dentro de la placenta. Evidentemente, después de estos descubrimientos, lo más lógico vino solo, y en 1966 el profesor Leland C. Clark consiguió que varios ratones sobrevivieran sumergidos respirando.
 
Cuenta la leyenda que todo fue debido a un accidente en el que un ratón cayó en una cubeta con perfluorocarbono y sobrevivió, dando la clave del líquido respirable. Si les soy sincero, yo creo que más bien alguien cogió un ratón y lo tiró dentro «a ver qué pasa«… y le salió bien.
Sea como sea, los experimentos con líquidos respirables no han hecho más que comenzar debido a sus posibles beneficios (submarinismo, sangre artificial…)  aunque no se ha conseguido un verdadero avance en dirección a conseguir emular la respiración acuática de los peces. Lo máximo que se ha conseguido es mantener a gatos durante semanas sumergidos en perfluorocarbono. Lo poco que estos animales duran cuando han de volver a respirar aire y la potencia contaminante de estos productos primos hermanos de los temidos CFC, hacen que su uso -al menos hasta la actualidad- se centre en tratamientos concretos y precisos.

Beneficios caídos del cielo…

Siempre que se dispara el precio de la luz, surgen críticas por parte de políticos y opinadores al mercado eléctrico y su sistema de subasta marginalista, que genera los beneficios caídos del cielo, windfall profits en inglés. “¿Por qué hemos de pagar todos los kilovatios al mismo precio, si unos cuestan más que otros?”. Vamos aclarar por qué se hace así y cuáles son las alternativas.

La subasta marginalista

Cada día, Red Eléctrica Nacional organiza una subasta para cubrir la demanda eléctrica estimada para el día siguiente. Hay una subasta independiente para las 24 horas del día y para cada subsistema eléctrico aislado (Península, Baleares, Canarias). El algoritmo de adjudicación viene a ser este:

1. Red Eléctrica calcula la demanda estimada para esa hora y subsistema, teniendo en cuenta consumos históricos, previsión meteorológica, calendarios laborales y otros datos orientativos. Supongamos que estima una demanda de 35 MWH.

2. Cada central generadora puede pujar por los megavatios que puede producir y un precio. Por ejemplo:

3. Se ordenan las pujas según precio ascendente, y se van adjudicando de una en una hasta que se cubre la demanda estimada de 35 MWH. En nuestro ejemplo, entran en la subasta toda la oferta nuclear, eólica, solar, hidroeléctrica, una parte de gas, y quedan fuera carbón y gasoil.

4. Se paga a todas las centrales adjudicadas el precio que pujó la última en entrar. En nuestro ejemplo, la última fue la central de gas, así que se les paga a todas los 40 eur/MWH que pujó ésta.

El punto 4 es el que define a la subasta marginalista y es el más controvertido. Pese a que la central nuclear pujó a 5 eur/MWH, los acabará cobrando a 40 eur/MWH, generándole un beneficio caído del cielo de 35 eur/MWH.

 

La subasta pay-as-you-bid

La alternativa al algoritmo anterior consiste en cambiar el punto 4 por

4. Se le paga a cada central adjudicada el precio por el que pujó. En este sistema, se acaban los beneficios caídos del cielo y el precio medio al que pagaremos el MWH bajará de 40,00 a 16,40 euros.

Se diría que con esta fórmula se obtienen mejores precios, y ello provoca las críticas airadas a la subasta marginalista actual cada vez que se disparan los precios.

 

¿Y si cambiamos de sistema de subasta?

La comparativa entre las dos subastas es un problema clásico de una rama de las matemáticas llamada teoría de juegos, y no es tan trivial como parece hasta aquí.

Toda planta generadora de electricidad reparte sus costes en:

  • fijo: lo que cuesta tener la central parada (construcción, empleados, mantenimiento…).
  • variable: el incremento de coste que supone tenerla produciendo.

En las centrales fósiles el coste variable es el precio del combustible que queman. Fotovoltaicas y eólicas apenas tienen coste variable, su combustible es gratis.

En el punto anterior, hemos repetido los cálculos para la subasta pay-as-you-bid, asumiendo que los precios a los que pujan las centrales hubiera sido el mismo que en la subasta marginalista. Pero en todo juego, la estrategia del jugador depende de las reglas:

  • Subasta marginalista: me interesa ser una de las centrales escogidas, pero sé que cobraré según marque el precio de cierre, no tiene sentido inflar mi puja. Pujaré por el precio más bajo que no me produzca pérdidas en caso de ser yo el último en entrar, o sea, mi coste variable. El coste fijo ya lo pagaré con los beneficios caídos del cielo.
  • Subasta pay-as-you-bid: no puedo ajustar la puja al precio de mi coste variable, porque entonces nunca podré pagar el coste fijo. Tengo que incluirlo en mi puja. Además, mañana va a hacer frío y no habrá viento. No estarán las eólicas, o sea que, aunque suba mi puja 10 euros, seguiré entrando en la subasta.

Así pues, el sistema pay-as-you-bid no es tan maravilloso como parecía de entrada:

  • Los precios de puja suben, ya que pasan a incluir los gastos fijos de la instalación. Es erróneo hacer cálculos de la subasta pay-as-you-bid con las pujas de la marginalista.
  • Favorece la especulación, pudiendo dar precios superiores a los actuales. Puede darse un caso de profecía autocumplida: todos los productores creen que el precio de cierre será muy alto, pujan muy alto, y por lo tanto lo acaba siendo. O simplemente los grandes productores pactan subir sus pujas.
  • No fomenta la eficiencia de las centrales: si tengo que invertir en una nueva planta, me es igual hacerlo en una de gas que genera energía a 40 eur/MWH que en una eólica que lo hace a 5 eur/MWH. Igualmente me van a pagar lo que me cueste.

 

Conclusión

Pese a que la expresión “beneficios caídos del cielo” remueva las tripas a más de uno, son precisamente lo que evita la especulación. El sistema de subasta marginalista es el más eficiente para fijar los precios de la electricidad. Por ese motivo es el usado en todo el mundo en los mercados de utilities (productos que son idénticos independientemente de quién te los fabrique, en nuestro caso, la energía eléctrica).

 

Ampliación: Euphemia, el algoritmo que establece el precio de la electricidad.

Fuente: https://nergiza.com

Escudo térmico transbordador espacial…

El sistema de protección térmica (TPS) está diseñado para que la temperatura de la estructura de aluminio del orbitador se mantenga por debajo de los 177 grados Celsius, aunque en algunas superficies que están más expuestas la temperatura puede llegar hasta los 1.260 grados Celsius.

El tipo de losetas utilizadas son de dos colores: de color blanco y negro. Las blancas están ubicadas en las zonas donde las temperaturas son relativamente inferiores al resto de la nave, lo contrario sucede con las de color negro; éstas, por su color, absorben las mayores temperaturas y están ubicadas en la parte inferior y delantera del orbitador, además de recubrir la parte delantera de las alas.

Además de las losetas de protección térmica, el transbordador cuenta con un recubrimiento más pesado constituido de carbono reforzado y que sólo es utilizado para la protección de las temperaturas más altas. La cantidad utilizada de este material es menor que en el caso de las losetas y esto es así debido a su peso. Las superficies de carbono reforzado están ubicadas en la punta de la nave y los bordes frontales de las alas.

El transbordador espacial contiene cerca de 23.000 losetas de protección térmica cuya función no sólo sirve para proteger a la nave del inmenso calor producido durante la reentrada, sino que además debe soportar temperaturas que oscilan entre los –128 °C a 93 °C durante las órbitas de 90 minutos alrededor de la Tierra.

Fuentes:

Izquierdas y derechas…

Era 28 de agosto de 1789 y en la Asamblea Constituyente de Francia se hacía la pregunta más revolucionaria de la época: ¿Cuánto poder debe tener el rey?

Cuenta la historia que el debate desatado en la asamblea, integrada tanto por seguidores de la Corona como por revolucionarios interesados en tumbarla, era tan acalorado y pasional que los contrincantes se terminaron ubicando estratégicamente en la sala según sus afinidades.

De un lado, en las sillas ubicadas a la derecha del presidente del organismo, se sentó el grupo más conservador: Eran los leales a la Corona, quienes querían contener la Revolución y que el rey conservara el poder y el derecho al veto absoluto sobre toda ley.

Del otro lado, en las sillas de la izquierda, se comenzaron a reunir los revolucionarios que tenían una visión opuesta: Eran los más progresistas de la sala, los que pedían un cambio de orden radical. Para ellos, el rey solo debía tener derecho a un veto suspensivo.

Pero más allá de aquella jornada, los asambleístas siguieron ubicándose en la sala por afinidades. Y la dicotomía no tardó en colarse en el lenguaje político, algo que terminó siendo muy práctico para los editores de las primeras actas de la Asamblea y de los primeros periódicos revolucionarios.

Luego, en el siglo XX, la división se manifestó hacia lo económico, con la derecha a favor de un mercado liberal y la izquierda por uno regulado.

Fuente: www.bbc.com

Fata Morgana…

Es un espejismo o ilusión óptica que se debe a una inversión de temperatura. Objetos que se encuentran en el horizonte como, por ejemplo, islas, acantilados, barcos o témpanos de hielo, adquieren una apariencia alargada y elevada, similar a «castillos de cuentos de hadas».

Los efectos Fata Morgana son espejismos superiores, diferentes de los espejismos inferiores, que son más habituales y crean la ilusión de lagos de agua distantes en el desierto o en carreteras con el asfalto muy caliente.

Con el tiempo en calma, la separación regular entre el aire caliente y el aire frío (más denso) cerca de la superficie terrestre puede actuar como una lente refractante, produciendo una imagen invertida, sobre la que la imagen distante parece flotar.

Los efectos Fata Morgana suelen ser visibles por la mañana, después de una noche fría. Es un efecto habitual en valles de alta montaña, donde el efecto se ve acentuado por la curvatura del suelo del valle, que cancela la curvatura de la Tierra. También se suele ver por la mañana en mares árticos, con el mar muy en calma, y es habitual en superficies heladas de la Antártida.

Fuentes:

El camino más largo del mundo…

  • El camino más largo del mundo para caminar, es desde Ciudad del Cabo (Sudáfrica) hasta Magadán (Rusia).
  • No hay necesidad de aviones o barcos, hay puentes.
  • Son 22.387 Km y se necesitan 4.492 horas para recorrerlo
  • Serían 187 días caminando sin parar, o 561 días caminando 8 horas al día.
  • A lo largo de la ruta, pasas por 17 países, seis zonas horarias y todas las estaciones del año.

 

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