Viernes 13…

En martes 13 ni te cases ni te embarques” es una frase archiconocida en los países de habla hispana. La fobia a los martes o viernes que caen en este número es una superstición que algunos creen, otros ridiculizan y muchos simplemente ignoran. Su origen se encuentra en una serie de referencias que se remontan a la mitología de la Antigüedad, a las religiones abrahámicas y a algunas coincidencias históricas.

El número 13 de por sí ha tenido connotaciones negativas en muchas culturas, principalmente vinculadas a la religión. En la Cábala judía son 13 los espíritus malignos; la cifra se asocia también al carnero, la víctima que Abraham debía sacrificar a Dios, y es por lo tanto un número de la muerte. El cristianismo tiene tres malos augurios al respecto: trece eran los asistentes a la Última Cena, se cree que Jesús fue crucificado en un viernes 13 y finalmente, cuando se escribió el Libro del Apocalipsis, el Anticristo aparece en el decimotercer capítulo. Incluso en la mitología vikinga encontramos una referencia a la calamidad del número 13, ya que se asociaba a Loki, un dios traicionero y caótico, por lo que esta cifra se consideraba poco fiable.

La asociación del martes 13 con la desgracia proviene de la divinidad romana que da nombre a este día: Marte, el señor de la guerra. Los romanos se tomaban muy en serio la influencia de los dioses en su vida cotidiana, por lo que uno violento y causante de conflictos como él no era el más indicado para presidir bodas, negocios u otras actividades que requirieran buenos auspicios. La combinación del martes y el trece como una fecha de mala suerte provendría de la fusión de la tradición romana con la cristiana

Por su parte, un viernes 13 fue la fecha en la que, según la tradición, fue crucificado Jesús. A este episodio se suma uno que efectivamente aconteció en dicha fecha, en concreto el 13 de octubre de 1307: el inicio de la persecución contra los caballeros templarios, que acabaría con la destrucción de la orden. La fobia al viernes 13 está más extendida por la mayoría de países europeos y, por influencia cultural, en los de América, mientras que el martes 13 es más específico de los países hispanohablantes y unos pocos más.

Fuente: https://historia.nationalgeographic.com

Cigarras «primas»…

Cada diecisiete años los residentes del nordeste de Estados Unidos sufren los efectos devastadores de un tipo de cigarra, la Magicicada septendecim. Durante semanas enjambres de estas cigarras –hasta medio millón por cada hectárea de tierra– se pasan el día aparándose y cantando antes de morir y cubrir la tierra con sus crujientes exoesqueletos.

Los habitantes de esa zona de Estados Unidos ya están acostumbrados a esta excentricidad de la naturaleza. Cada diecisiete años ya saben lo que se les viene encima. En cualquier caso, no deja de ser curioso que esta cigarra haya confiado su supervivencia a un número primo y no a otro número.

Recordamos que los números primos son aquellos números naturales mayores de la unidad y que tan sólo son divisibles por uno y por él mismo. Los primeros números primos son 1,2,3,5,7,11,13,17… y así hasta el infinito.

¿Un código oculto de la naturaleza?

Imagino que muchos se preguntaran por el capricho de estas cigarras. Pues vamos a ello. Tener un ciclo biológico basado en un número primo no es caprichoso y concede, sin duda, una ventaja biológica para la preservación de la especia. Esta capacidad, de digamos temporización, hace que el insecto sea más esquivo a sus depredadores y esto le ayuda a evitar la extinción.

Vamos a un caso práctico, imaginemos que el ciclo biológico del depredador fuese de dos años y el de la cigarra fuese divisible por dos, en tal caso ambos animales coincidirían regularmente, poniendo en peligro la especie.

Igualmente le pasaría si fuese múltiples de tres o cinco, por eso lo mejor, para evitar tener encuentros desagradables, es tener un ciclo biológico basado en un número primo. Admitamos que el depredador tiene un ciclo de dos años, solo se encontraran cada treinta y cuatro años, y si fuese de ocho la cifra se elevaría hasta los ciento treinta y seis años; por otra parte, ningún depredador podría devorar tantas cigarras, a pesar de darse un verdadero festín no podría con todas, antes moriría empachado.

Fuente: www.rtve.es

Banderas distintas caras…

Las banderas suelen tener emblemas o escudos únicos. Los colores, además, también suelen diferenciarlas del resto pese a que algunos países cuentan con enseñas parecidas. No obstante, existen tres países alrededor del mundo que cuentan con una curiosidad que las distingue del resto, sus dos lados de la bandera no son iguales.

La primera nación con esta característica es Paraguay: En la parte anversa del emblema se puede ver el Sello Nacional mientras que en el reverso encontramos el de Hacienda. Así, el Sello Nacional -la estrella- representa la esperanza, ya que iluminó la gesta libertadora para que Paraguay se independizara. Además, las ramas de palma y olivo entrelazadas representan las glorias de Paraguay a lo largo de su historia.

 

 

Por su parte, El Sello de Hacienda está acompañado de la frase “Paz y Justicia” que trata de expresar uno de los valores más importantes para esta nación. Así, el león representa la valentía del pueblo, la pica es un arma símbolo de su virtud guerrera y el gorro frigio expone la libertad.

 

 

El segundo país con esta característica es Moldavia. A lo largo de la historia de esta nación su anverso y reverso han estado diferenciados. Si bien la ley indicaba que el reverso de la bandera de Moldavia no debía contener el escudo de armas, era habitual encontrar banderas con el anverso y reverso iguales. Sin embargo, en el año 2010 se estableció que el reverso de la bandera debería contener el escudo de armas, con la variante de que el águila (cuya función es tratar de distinguirla de la bandera de Rumanía, que tiene los mismos colores) mirase a la derecha para quedar en simetría con el anverso.

 

 

La tercera bandera que encontramos alrededor del mundo con esta característica es la de Arabia Saudita. Con un fondo verde (se cree que proviene del color de la capa usada por el profeta Mahoma) donde se puede leer una inscripción en árabe que expone: “No hay más dios que Alá y Mahoma es su profeta” se acompaña de una espada apuntando hacia el lado izquierdo de la bandera. Pese que ambos lados son prácticamente iguales el emblema cuenta con dos caras, algo extraño.

Cuando las banderas del país se elevan, dos emblemas son cosidos entre sí para que la inscripción pueda ser leída desde ambos lados y que la espada siempre apunte en la dirección deseada. Así, el arma conmemora la unificación del Reino en el siglo 12 llevada a cabo bajo por Ibn Saud.

Como esta frase es considerada sagrada, la bandera no debe usarse en camisetas y otros elementos. Arabia Saudita protestó por la inclusión de la bandera en el balón de fútbol que la FIFA estaba preparando con las banderas de todos los participantes en la Copa Mundial de Fútbol de 2006, puesto que consideraron inaceptable golpear con los pies dicha frase. De igual forma, al contener la “Palabra de Dios”, la bandera saudita nunca ondea a media asta en señal de duelo.

 

Ampliación: ¿Cuál es el único color que no aparece en las banderas?

Fuentes:

El día «D-día»…

Hay un día al año en el que el 99% de la población mundial recibe la luz del sol al mismo tiempo. ¡Es hoy! Este 8 de julio es especial por un hecho insólito: a las 11:15 UTC (13:15 hora de Madrid) resulta que para más del 99% de la población mundial será «de día». Parece casi imposible pero atentos, porque en esencia el dato es correcto.

 

Ocurre el 8 de julio a las 11:15 UTC. No es que ocurra solo hoy: ocurre cada 8 de julio, cada año, a las 11:15 UTC (equivale a las 13:15 CEST, es decir, la hora en España peninsular, por ejemplo).

Es «de día» para 7.700 millones de personas. Los responsables de TimeAndDate han realizado algunos cálculos y a esa hora revelaban que solo será de noche para unos 80 millones de personas —la mayoría, en Australia—. 7.700 millones de seres humanos —el 99% de nosotros— estarán entre lo que entendemos como el amanecer y el anochecer.

 

Crepúsculo astronómico… Casi 257 de millones de personas, eso sí, probablemente no piensen que «es de día» porque residen en «el borde más externo de las zonas crepusculares, dentro de la fase crepuscular más oscura llamada crepúsculo astronómico». En esa zona el Sol se encuentra entre 12 y 18º por debajo del horizonte, y en ese ángulo «la luz solar indirecta se vuelve tan fina que suele ser indiscernible a simple vista». Ese tipo de luz solo es percibida por ejemplo cuando los astrónomos tratan de observar cuerpos celestes que emiten luz muy débil: es entonces cuando necesitan oscuridad total y cielos totalmente limpios, y ese tipo de luz crepuscular puede perjudicar esas observaciones.

… y crepúsculo náutico. Pero es que además otros 443 millones de personas también pensarán que es de noche porque incluso en la siguiente zona crepuscular, llamada «crepúsculo náutico», el sol está entre 6 y 12º por debajo del horizonte y su luz tampoco es fácilmente discernible. Por ejemplo en zonas urbanas, donde se concentran la mayoría de las personas, la contaminación lumínica puede acabar «tapando» el tenue resplandor del Sol.

El porcentaje real se acerca más al 93%. Teniendo todo esto en cuenta, el porcentaje de población que percibe esa luz solar es algo menor. Aún así es impresionante y cerca del 93% de la población mundial sí «pensará» que es de día: unos 7.205 millones de personas en total.

¿Qué pasa con el solsticio de junio? El solsticio de verano (o de junio) es el día más largo del año en el hemisferio septentrional. Este año se produjo el 21 de junio (también a las 11:15 UTC, que es el momento «perfecto» en ambos casos) y uno pensaría que sería entonces cuando más personas percibirían que es de día. Según TimeAndZone eso es cierto si dejamos fuera esas zonas crepusculares astronómica y náutica que no perciben que es de día.

Si tenemos eso en cuenta, el solsticio de verano gana, pero por poco: 7.218,8 millones de personas percibirían que es de día en el solsticio de junio frente a los 7.204,9 millones que lo harán hoy, 8 de julio, a las 11:15 UTC. Sea como fuere, la fecha de hoy es desde luego singular, y ciertamente sería interesante darle algún nombre especial para reflejarlo.

Fuente: https://www.xataka.com

Rivales…

Para encontrar su origen etimológico debemos ir al latín, ya que esta palabra procede del término ‘rivalis’ cuyo significado era ‘el que está/vive al otro lado del río’ (rivus era como se le llamaba al río/arroyo en latín).

Muchos eran los que vivían lindantes a la orilla de un río y frecuentes las discusiones que existían con el vecino del otro lado (o incluso con el de más arriba o abajo) por cuestiones del uso del cauce (sobre todo si éste no bajaba con demasiada agua) o por la usabilidad o derechos que creía tener uno u otro sobre el mismo, lo que llevaba frecuentemente a iniciarse disputas y enfados (o en pocas palabras… una rivalidad entre ambos).

También hay que tener en cuenta que, en innumerables ocasiones, los ríos (rivus) eran los que servían, como frontera natural, para delimitar un terreno del otro en incluso condados, países, etc… convirtiéndose el del otro lado en un ‘rival’.

Fuente: https://blogs.20minutos.es

Contrato vinculante…

“¿Qué es la cosa más extraña que has tenido que hacer en casa de alguien debido a su cultura/religión?” Es la pregunta que lanzaba un usuario de Reddit y cuya respuesta, que se ha hecho tremendamente viral, nadie esperaba.

–“Recuerdo ir a casa de un amigo sueco. Mientras estaba jugando con él en su habitación su madre gritó que la cena estaba lista. Y al loro. Me dijo que esperara en su habitación mientras comían”.– Explica un usuario.

“Fui a dormir a casa de un amigo. Cuando me desperté, me dijo que bajaba durante unos minutos. Después de un cuarto de hora bajé a ver qué estaba haciendo y estaban desayunando. Me vio y me dijo que casi había acabado y que ahora subía”.

¿Compartir? ¿Qué es eso?

¿Es cierta esta costumbre de los suecos? Aunque con matices, parece ser que sí. Como explica a DAP la asturiana Raquel Machín, que lleva casi una década afincada en Suecia –y ya es, de hecho, sueca–, es una de las cosas que más les sorprendió al convivir con sus nuevos vecinos.

“En general el sueco con la comida es como decía mi abuela un husmias”, explica. “Si llevas a tu hijo a jugar una tarde a casa de alguien hay que pactar de antemano si va a quedarse a comer o no y a la hora que le vas a recoger. Si llegas tarde y has dicho que no coma, sí le mandan al rincón”.

El hilo de Reddit se ha hecho también viral en Suecia, donde no son conscientes de que sus costumbres no son muy habituales en el resto del mundo. “No entendían por qué los mediterráneos, asiáticos, africanos, árabes estaban en shock”, explica Machín.

Durante todo el día de ayer, cuando se viralizó el asunto, los suecos se volcaron en Twitter a explicar el por qué de estos hábitos, defendiendo que han sido muy pobres o que la razón principal es por respeto a la familia del niño, porque no saben si tienen alguna alergia o intolerancia. Pero lo cierto es que hay razones culturales más complejas.

“Los sureños ofrecemos comida a cualquiera y no tenemos en mente que se nos compense pero los suecos ven cualquier ofrecimiento como un contrato vinculante al que en el futuro tendrán que responder recíprocamente”, explica Machín. “Este ofrecimiento y aceptación implica el principio de una relación, y si todavía no tienen claro que quieren una relación contigo (de cualquier tipo), les pones en un compromiso y les resulta súper violento aceptar”.

Una vez van entendiendo que tus costumbres son distintas, explica Machín, se adaptan como pueden: “En el momento que les parece bien tenerte alrededor vaya que si comen jamón y beben vino que les ofreces. Y te traen regalos y te ofrecen sus mierda de waffles y salchichas (aunque con mesura)”.

Otro asunto que al parecer no conciben en Suecia es que la gente lleve comida para compartir. Y menos aún que esto se haga en restaurantes.

“Me ha pasado de llevar tortillas o empanada a picnics, ofrecer y que me mirasen raro”, explica Machín. “También he ido a barbacoas pensando que las salchichas eran comunales y pillar una y tener crisis diplomática. He visto a suecas comerse una tapa de pimientos de padrón, que aquí son populares, ellas solas, sin compartir, metiéndose un pimiento detrás de otro”.

“El rollo de ofrecer comida e insistir e insistir e insistir (asturias inside, imaginad mi extrañeza) se percibe como cuando vas al bazar y te intentan meter a la fuerza dentro”, prosigue Machín. “O sea: primitivo y por descontado «inferior”.

Con el tiempo, no obstante, la rigidez sueca se va minando. “Hay una tendencia también entre los ‘modernos’ de adoptar maneras más sureñas en cuanto a protocolo: compartir comida y etc”, concluye Machín. “Porque se ve como algo cool. Gracias Barcelona y Donosti por haber hecho esta imagen posible”.

 

ACTUALIZACIÓN:

“Acabo de venir de buscar a mis nenes que habían ido a jugar a casa de un compi y confirmo que les han dado comida”, explica Raquel Machín, la asturiana afincada en sueca con la que hablamos para ilustrar nuestro anterior artículos obre el asunto y que, suponemos, no tiene miedo de ser descubierta en su país de acogida.

“La madre estaba súper nerviosa y recalcó varias veces que les ofreció lo mismo y que hubo cosas que no quisieron probar”, explica. “Y yo: pos claro, mujer, chill, todo ok. Les hemos creado un trauma a los suecos y ahora están intentando muy fuerte hacer la cosa de ofrecer comida bien y naturalmente. Pubritines, se lo han tomado muy a pecho”.

Radiación ultravioleta…

Además de las cremas solares, a la hora de protegernos del sol conviene tener en cuenta otros parámetros si pretendemos asegurar que la salud de la piel no se resiente en verano: sombrillas, prendas de vestir y de baño e incluso la alimentación.

Índice ultravioleta (UVI)

Para evitar las quemaduras solares, la Organización Mundial de la Salud ha establecido el llamado índice ultravioleta (UVI), que ofrece valores desde 1 (bajo) hasta 11 (muy alto). La recomendación es tomar precauciones frente a la exposición solar a partir de un valor UVI de 3.

Para conocer los datos de UVI local podemos consultar diferentes canales de información, páginas web como la de la AEMET o aplicaciones móviles como UV-DERMA, que además de ofrecer recomendaciones en fotoprotección, la aplicación estima el tiempo que una persona puede permanecer al sol sin quemarse en función de su fototipo y localización geográfica.

Regla de la sombra

Una forma sencilla de reconocer cuándo existe mayor riesgo de sufrir una quemadura solar es mirar nuestra propia sombra. Si resulta que supera nuestra altura, indica que los rayos del sol inciden de forma tangencial y no son peligrosos. Por el contrario, si nuestra sombra es más corta que nuestra altura se debe a que la radiación solar es más directa y tenemos más riesgo de sufrir una quemadura.

Ropas y tejidos

La fotoprotección mediante ropas y tejidos – aunque ésta se reduce en los tejidos naturales de punto holgado, como las camisas de lino- es de gran utilidad y asequible para todos. Está muy extendida la creencia errónea de que protegen más los tejidos claros, pero lo cierto es que ofrecen mejor fotoprotección los colores oscuros. Conviene tener en cuenta que la humedad puede disminuir la protección de los tejidos hasta en un 30%. Por otro lado, la polución ambiental también puede reducir el nivel de fotoprotección.

Uso de sombrillas y toldos

Para evitar las quemaduras solares en las playas, es esencial usar sombrillas y toldos. Sin caer en el error de pensar que la protección que ofrecen es total. No se trata de que la tela de la sombrilla no bloquee la radiación ultravioleta solar (que en algunos casos puede ocurrir), sino que solemos obviar la radiación solar que se refleja desde la arena, el césped o la superficie sobre la que estamos situados. Esa radiación reflejada dependerá del coeficiente de reflexión de la superficie o albedo, que suele oscilar entre el 10% y el 20%, aunque existen superficies como la nieve que pueden reflejar hasta el 80% de la radiación que reciben.

Antioxidantes

El sol tiene un alto poder oxidante, y las personas tenemos antioxidantes naturales que contrarrestan sus efectos negativos. Sin embargo, en situaciones de elevada exposición solar se genera en el organismo especies reactivas de oxígeno que, si no son neutralizadas por los antioxidantes naturales, desencadenan estrés oxidativo. Ese estrés oxidativo acelera los procesos de envejecimiento, daña el ADN celular y aumenta a largo plazo el daño cutáneo.

Para contrarrestarlo, la tendencia actual por parte de la industria farmacéutica es añadir antioxidantes a las cremas solares (y, a la inversa, añadir fotoprotectores a las cremas antienvejecimiento). Si bien la protección que ofrecen frente a la quemadura solar es mínima, son un buen complemento en fotoprotección.

Otra alternativa es consumir alimentos ricos en antioxidantes para contrarrestar los efectos oxidativos del sol. En general, las verduras y frutas frescas son ricas en antioxidantes, muchos de los cuales forman parte de los pigmentos. Por eso su consumo está especialmente indicado en época estival. Así por ejemplo, los betacarotenos (provitamina A) aportan color a la piel y están presentes en frutas y verduras de color naranja, como el melocotón o la zanahoria. El resveratrol de la uva o el licopeno del tomate son otros ejemplos de antioxidantes naturales recomendables en épocas de alta irradiancia solar.

Fuente: https://culturacientifica.com

Reloj de vela…

¿Cómo se las apañaban nuestros antepasados para despertarse a una determinada hora o recibir un aviso de tiempo, cuando no existía el reloj o los despertadores? Aunque resulte difícil de creer, ya existían despertadores de precisión hace 2.000 años.

Los primeros relojes tienen miles de años, y usaban el Sol y las sombras para marcas las horas. Pero obviamente no funcionaban por la noche, o en interiores. Por la noche se empleaban materiales que pudieran cambiar de estado de forma constante. Los relojes de arena eran muy utilizados en la Antigüedad, y también los Relojes de Vela.

La cera de una vela se consume de forma bastante constante, si está bien fabricada. Así que se crearon recipientes con marcas en donde se insertaba una vela, y a medida que se consumía, el tamaño de la vela sobre una marca indicaba la hora.

La ventaja de un Reloj de Vela es que puede convertirse de forma muy sencilla en un despertador. Lo que hacían en la Edad Media era colocar clavos en las zonas de la vela que representaba la hora en la que querían poner la alarma.

Cuando la cera se consumía el clavo caía sobre un plato metálico, haciendo ruido y despertando a la persona dormida. En algunos monasterios usaban bolas de metal metidas dentro de la vela, que rodaban por el suelo. En otros casos se ataba una cuerda con un aro de metal al clavo, y cuando la cera se derretía la anilla se balanceaba en la cuerda y golpeaba varias veces un plato metálico.

Hoy son métodos que nos hacen gracia, pero hay que reconocer que son muy ingeniosos. Y nos permite valorar lo que la tecnología ha conseguido con el paso de los siglos.

Ampliación: Apagado automático de la vela.

Fuente: https://computerhoy.com

Anillo de compromiso…

Para los antiguos egipcios y los romanos, el dedo anular izquierdo tenía un significado especial. Los griegos, que fueron los primeros en regalar anillos de compromiso, también llevaban el anillo en el dedo anular de la mano izquierda.

En aquella época, se creía que había una vena que iba directamente del dedo anular de la mano izquierda hasta el corazón, la «Vena Amoris«. Llevar el anillo de compromiso en el dedo anular izquierdo ha mantenido este significado simbólico hasta hoy: la conexión directa con el corazón, el lugar de todos los sentimientos de amor.

Fuente: https://www.anillosdecompromiso.es

Árbol de Año Nuevo…

El Árbol de Año Nuevo, son árboles decorados similares a los árboles de Navidad que se exhiben para celebrar específicamente el Año Nuevo. No deben confundirse con la práctica de dejar un árbol de Navidad hasta después de Año Nuevo. Los árboles de Año Nuevo son comunes en varias culturas y naciones, principalmente en la antigua Unión Soviética, antigua Yugoslavia, Turquía, China y Vietnam.

 

Historia del árbol del año nuevo soviético

La tradición de instalar y decorar un árbol por Navidad (en ruso, ёлка, pron. yolka, «tala de abeto») se remonta al siglo XVII cuando Pedro el Grande importó la práctica como resultado de sus viajes por Europa. Pedro decretó en 1699 que el Año Nuevo se celebrara el 1 de enero en lugar del 1 de septiembre, y que «las ramas y los árboles de abeto, pino y enebro se usaran para decorar las casas y las puertas de las calles principales».​ Sin embargo, en la Rusia Imperial, yolka fueron prohibidos a partir de 1916 por el Sínodo como una tradición que se originó en Alemania (enemigo de Rusia durante la Primera Guerra Mundial).

Después de la revolución rusa de 1917, las celebraciones navideñas, junto con otras fiestas religiosas, fueron desalentadas y de hecho prohibidas como resultado de la campaña soviética de la guerra civil rusa. La Sociedad de los Sin Dios animó a los alumnos de la escuela a hacer campaña contra las tradiciones navideñas, entre ellas el árbol de Navidad, así como otras fiestas cristianas, incluyendo la Pascua; la Sociedad estableció un día festivo antirreligioso para que fuera el 31 de cada mes como reemplazo.​ Con el árbol de Navidad prohibido de acuerdo con la legislación antirreligiosa soviética, la gente sustituyó la antigua costumbre navideña por «árboles de Año Nuevo».

Fuente: https://es.wikipedia.org

Ondas de gravedad…

Las ondas de gravedad son ondas generadas por la perturbación de un fluido sometido a la fuerza de gravedad como fuerza restauradora. Cuando se perturba un fluido bajo la acción de la gravedad y se lo aleja de su estado de equilibrio inicial el fluido responde mediante la formación de ondas que intentan llevar nuevamente el sistema al equilibrio.

Fuente: https://twitter.com

 

Puntos relieve envases vidrio…

Muchos envases de vidrio tienen unos puntos en relieve junto a la base, como una especie de braille. Ya sean botellas, botellines, tarros, botes… de refrescos, salsas, mermeladas, aceitunas, zumos… en ellos encontramos esas protuberancias en pautas diferentes, ya sea punto-punto-punto-punto-espacio-espacio-punto-espacio… como comienza en el ejemplo de la imagen o en otras combinaciones diferentes.

Lejos han quedado los días de la producción artesanal de botellas y envases de vidrio por el método del soplado. Ahora lo hacen las máquinas en un proceso industrial. Existen varios sistemas como el prensado, el soplado a presión o el moldeado y es habitual la utilización conjunta de algunos de ellos.

Una vez obtenidas las botellas o envases se les somete a unos controles de calidad automáticos muy sofisticados. Desde simuladores de tensión para eliminar el producto excesivamente frágil, hasta controles dimensionales, de grosor y aspecto por medio de máquinas opto-eléctricas para evitar las fisuras, rebabas, suciedad, burbujas y demás.

En este proceso es muy útil un código de identificación colocado en el artículo, para asociar el defecto con el molde correspondiente. Así puede saberse al instante de qué molde procede el producto defectuoso y proceder a su reparación.

Y aquí entran en juego los puntos de marras. Su número y su disposición entre los espacios, forman un código de identificación fácilmente reconocible por medios opto-mecánicos. Además, no es posible que el código identificativo se desprenda del envase, puesto que forma parte del mismo.

¡Y hay más!

Si vuelves boca abajo alguna botella o tarro podrás observar que en su base, en su parte más externa, se dibuja un contorno circular de estrías, como las del canto de algunas monedas. La función de estas estrías es que el recipiente se agarre mejor sobre las superficies, y también que no estalle cuando aún se encuentra caliente al situarlo sobre la cinta transportadora tras salir del horno debido a la diferencia de temperatura.

Fuente: www.sabercurioso.es

Mercurio no es el planeta más caliente del Sistema Solar…

En el gran esquema del Sistema Solar la mayor fuente de energía, con diferencia, es el Sol. Y, generalmente, asumimos que el planeta más caliente del Sistema Solar es Mercurio, porque es el que queda más próximo al Sol. Sin embargo, esto no es así, y ese premio debe llevárselo otro mundo.

Mercurio es muy caliente, y completa una órbita completa al Sol en solo 88 días terrestres, alcanzando temperaturas que superan los 400 ºC en su región más ardiente.

Sin embargo, como Mercurio gira muy lentamente sobre sí mismo, las zonas oscuras donde no incide el sol permanecen así durante mucho tiempo, lo que se traduce en que allí se alcanzan temperaturas por debajo de los -100 ºC.

Pero ¿qué sucede con Venus? Se encuentra aproximadamente al doble de distancia que el Sol que Mercurio. Tarde 225 días terrestres en orbitar al astro rey. Y aún gira sobre sí mismo más lentamente que Mercurio.

Y, sin embargo, cuando se mide la temperatura de Venus, hay una sorpresa: Venus tiene la misma temperatura en todo momento, tanto de día como de noche, en un promedio 462 °C, lo que lo convierte en un planeta más caliente que Mercurio.

Este dato desconcertó a los astrónomos, porque Venus no era lo suficientemente grande como para generar su propio calor, y sin embargo era más caliente durante la medianoche que la temperatura registrada al mediodía en Mercurio.

¿El albedo?

El cálculo de cuánto refleja o absorbe la radiación un objeto se conoce como su albedo, que proviene de la palabra latina albus, que significa blanco. Un objeto con un albedo de 0 es un absorbente perfecto, mientras que un objeto con un albedo de 1 es un reflector perfecto. Todos los objetos físicos tienen un albedo entre 0 y 1.

Por ejemplo, a pesar de su blancura nocturna, el albedo promedio de la Luna es de sólo 0,12, lo que significa que sólo el 12% de la luz que le llega se refleja, mientras que el otro 88% se absorbe.

Mercurio resulta ser similar a la Luna (albedo 0,119), mientras que el albedo de Venus es, con mucho, el más alto de todos los cuerpos planetarios del Sistema Solar (0.90). Así que no sólo Mercurio recibe cuatro veces más energía por unidad de superficie, sino que absorbe casi nueve veces más de la luz solar que recibe Venus.

¡La atmósfera!

Mercurio no tiene atmósfera, mientras que Venus tiene una atmósfera muy espesa. Es decir, que todo el calor que recibe Mercurio y que es reflejado, se irradia al espacio. Pero en el caso de venus, el calor rebota en la atmósfera. Debido, pues, al intenso efecto invernadero al que está sometido Venus, éste se convierte así en el planeta más caliente del Sistema Solar.

Esto hace que Venus sea más caliente que Mercurio, a pesar de hallarse a más del doble de la distancia del Sol que este y de recibir solo el 25% de su radiación solar. En ausencia del efecto invernadero, la temperatura en la superficie de Venus podría ser similar a la de la Tierra. El enorme efecto invernadero asociado a la inmensa cantidad de dióxido de carbono en la atmósfera atrapa el calor provocando las elevadas temperaturas de este planeta.

Fuentes:

Magdalena de Proust…

Se conoce como la magdalena de Proust​ o también fenómeno de Proust ​o efecto proustiano ​al fenómeno humano memorístico en el cual una percepción (especialmente el olor) evoca un recuerdo o reminiscencia. Ello puede ser un objeto, gesto, imagen u otro elemento del día a día que transporta a la persona a un recuerdo que creía olvidado.

Se caracteriza por ser un fenómeno involuntario y está relacionado sobre todo con la memoria olfativa. Se cree que esta relación entre olfato y memoria se debe a que las emociones y el procesamiento de los olores se encuentran en la misma zona del cerebro, el interior del sistema límbico.

El motivo por el cual el olfato es el sentido que más nos provoca este efecto es que en el pasado teníamos que recordar bien los sitios donde recolectar, qué alimentos podíamos consumir o cuáles no, etc. Para ello, los sentidos se agudizaron y establecieron conexiones con el hipocampo, que es la parte del cerebro donde se almacenan los recuerdos a largo plazo.

El nombre proviene del recuerdo que le provoca el sabor de una magdalena recién hecha mojada en té al protagonista de Por el camino de Swann (el primer volumen de la serie En busca del tiempo perdido), escrita por Marcel Proust en 1913. En las siguientes 3000 palabras del libro, el autor se sumerge en el recuerdo que le provoca el probar la magdalena con té.

Fuente: https://es.wikipedia.org

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