La danza de Venus…

El video muestra 8 años de la órbita de Venus o cinco ciclos sinódicos, esto es igual a 584 días, que son los días que tarda Venus en alinearse con el Sol con respecto a la Tierra, en una conjunción inferior (esto sería equivalente a un eclipse si estuviéramos hablando de la Luna). «Sínodo» significa «encuentro», estos son los cinco puntos de encuentro en un período de 8 años en los que Venus se interpone, por así decirlo, entre el Sol y la Tierra. Existe una asombrosa relación matemática en esto, dado que ocho órbitas de la Tierra coinciden de manera casi exactamente con 13 de Venus, formando una proporción 5:8. Esto también es conocido como «resonancia sinódica». Venus tarda 224.7 días en dar una vuelta al Sol.

El ciclo completo de los 584 días hace que Venus pase 263 días como estrella de la mañana, 50 días ausente («bajo los rayos del Sol»), 263 como estrella de la tarde y 8 días ausente. En 8 años Venus y el Sol entran en conjunción 10 veces, pero son las cinco conjunciones inferiores (los puntos más cercanos a la Tierra, en la parte interior de la órbita) las que marcan el ciclo sinódico y dibujan los vértices de esta rosa cósmica que también puede ser representada como un pentagrama ya que los vértices de estas conjunciones tienen la misma relación geométrica.

Fuente: https://pijamasurf.com

Plancton bioluminiscente…

El plancton es el conjunto de organismos que flotan y derivan en suspensión en aguas dulces o saladas. El termino del “plancton” provienen del griego que significa “a la deriva” o “errante” el cual fue acuñado en 1887 por el alemán Victor Hensen para describir a los organismos que derivan con las corriente marinas y aguas frescas.

Las olas de la costa de Anglesey Island se vuelven de color azul eléctrico. El resplandor que se produce cuando se agitan las aguas de esta bahía en Gales es producido por plancton bioluminiscente como una respuesta defensiva: Algunos depredadores habituales de plancton no lo ingerirán, ya que esto produciría luz en su estómago y esto los haría fácilmente visibles para otros depredadores mayores, pasando a convertirse ellos mismos en la presa. Los peces de aguas profundas solucionan este problema con un revestimiento negro que impide que la luz salga de su estómago.

Fuente: www.elrelojdesol.com

¡Feliz año en 32 idiomas!

El siguiente es el orden en que aparecen en el video: inglés, persa, uzbeko, swahili, ucraniano, birmano, ruso, bengalí, dari, árabe, portugués, mandarín, francés, cingalés, pashtún, azeri, serbio, hindi, indonesio, nepalí, kirundi, vietnamita, macedonio, somalí, tamil, kirguís, urdu, albanés, turco, cantonés, hausa y español.

Fuente: https://www.bbc.com

¿Es posible abrir la puerta de emergencia en vuelo?

Lo cuentan los chicos de AsapScience en su última pieza visual. Como bien indican, los aviones comerciales presurizan sus cabinas para que coincidan con la presión atmosférica de 2.500 a 3.000 metros sobre el nivel del mar, a pesar de que la altitud de crucero del avión en el que se encuentran es de 9.000 a 13.000 metros.

A medida que la altitud aumenta, la presión atmosférica disminuye. Esto se debe a la atracción gravitacional de la Tierra sobre las moléculas de aire en la atmósfera. Cuanto más cerca de la superficie de la Tierra, más fuerte es la fuerza ejercida sobre estas moléculas.

Dicho esto, se se abriera la puerta, el avión se despresurizaría en menos de 0,5 segundos. Bajo este escenario, a menos que los pasajeros tengan el cinturón de seguridad abrochado, saldrían rápidamente expulsados ​​del avión debido a la diferencia de presión. Obviamente, en el hipotético caso las tasas de supervivencia son muy reducidas dada la posibilidad de que el avión entero se rompa.

Debido a que el aire es sustancialmente más fino a grandes altitudes, hay menos oxígeno. Una descompresión gradual en la cabina también hace que las máscaras de oxígeno caigan, y en promedio, se calcula que los pasajeros tienen 18 segundos para ponerse la máscara antes de que aparezca la hipoxia, la cual se da cuando los niveles de oxígeno disminuyen, causando síntomas de náuseas, mareos e inconsciencia (llegando a la muerte).

Además, las reservas de oxígeno en un avión duran 10 minutos. Suficiente para que el piloto descienda rápidamente y haga coincidir las presiones internas y externas.

En cualquier caso, no hay que preocuparse demasiado. Las posibilidades de que la puerta se abra son muy pequeñas, sobre todo teniendo en cuenta la presión que se ejerce (hay más presión dentro de la cabina que fuera) sobre ellas, y que mientras más grande sea el avión comercial, más fuerza (descomunal) hará falta para abrirla.

No sólo eso, las puertas de un avión casi siempre están bloqueadas electrónicamente por el piloto a través de funciones accesibles solo desde el interior de la cabina. Y las puertas tampoco se pueden romper, ya que están construidas con hasta seis capas de varios tipos de polímeros extra fuertes y a prueba de balas.

Fuente: https://es.gizmodo.com