Doctrina Botín…

Documentación a la que ha tenido acceso Diario16 y que se adjunta a una denuncia presentada por la asociación contra la corrupción ACODAP, revelaría una trama de presuntos chantajes y sobornos a cuatro magistrados de la Sala Segunda del Tribunal Supremo, en la actualidad jubilados. Dichos documentos manuscritos mostrarían cómo, supuestamente, a estos jueces se les habría condicionado su decisión respecto a una querella presentada contra un fiscal quien, en base a la documentación, sería la persona que presuntamente chantajeó a los magistrados a través de supuestas actividades de sus esposas.

Los hechos sucedieron en el año 2006, según manifiestan los documentos. Un año después, tres de estos cuatro magistrados intervinieron un año después en la Sala que tenía que resolver la Doctrina Botín y votaron a favor de exonerar de cualquier tipo de responsabilidad al entonces presidente de Banco Santander, Emilio Botín, respecto al caso de las Cesiones de Crédito.

Según los documentos manuscritos incorporados en la denuncia de ACODAP, los magistrados Joaquín Giménez García, Carlos Granados Pérez, Antonio Ramos Gancedo y José Ramón Soriano Soriano se les indicó lo siguiente para que apoyaran al fiscal en una querella presentada contra él.

A Joaquín Giménez: «Tú me das tu apoyo y yo no divulgo la procedencia del dinero con que tu esposa compró 40.000 m2 de terreno en Jaén el 4-9-2005 días antes de que resolvieses favorablemente un recurso presentado por el autor de una estafa, en la que robaron 8 millones de euros, sin que apareciera el dinero por ninguna parte».

A Carlos Granados: «Tú me das tu apoyo y yo no divulgo la titularidad de tu esposa sobre un depósito de 1.000.000 € que Emilio Botín le abrió en Suiza el pasado mes de febrero en compensación por tus gestiones acerca del problema personal del banquero con la justicia».

A Diego Antonio Ramos Gancedo: «Tú me das tu apoyo y yo no divulgo cómo te hiciste con tu casa de Menorca, que era patrimonio, a través de sociedades interpuestas, del narco Fajardo, al que tú dejaste en libertad y se dio a la fuga».

A José Ramón Soriano: «Tú me das tu apoyo y yo no divulgo el depósito de 600.000.-€ abierto en el Santander en mayo de 2003, a nombre de una sociedad administrada por tu esposa, justo 2 días antes de que dictaras una sentencia absolutoria de un conocido narcotraficante gallego. Si tenemos en cuenta que la profesión de tu esposa es sus labores, el citado depósito es harto sospechoso, ¿no lo crees así también?».

Estas cartas estarían mostrando, además del presunto chantaje por parte del fiscal que se quería proteger de una querella, algunos supuestos manejos internos de determinados miembros de la Administración de Justicia que mostrarían la presunta corrupción judicial existente en España y que, tal y como hemos publicado en Diario16, ha provocado la presentación ante la Justicia Europea de denuncias por parte de cientos de ciudadanos y ciudadanas que se encuentran desamparados por las decisiones favorables a determinadas élites por una parte de la judicatura.

La gravedad de las acusaciones de la denuncia de ACODAP obligan al fiscal y a los magistrados ya jubilados a, en el caso de no ser ciertos los hechos denunciados, hacer un comunicado público o convocar una rueda de prensa para exponer su versión de los hechos denunciados o para desmentirlos.

Las Cesiones de Crédito y la Doctrina Botín

Tal y como indicamos anteriormente, estos cuatro magistrados votaron a favor de la exoneración de Emilio Botín y de la implantación de la Doctrina Botín, uno de los mayores escándalos judiciales de la historia de España. No hay más que recordar cómo, durante la declaración del entonces presidente del Santander, un furgón blindado, que cargaba en su interior 3.000 millones de pesetas (18 millones de euros), daba vueltas por los alrededores de la Audiencia Nacional en espera de que el juez Moreiras le impusiera una fianza para no entrar en prisión calculada en esa cifra.

Entre 1987 y 1991 el Santander captó 430.000 millones de pesetas (2.584,35 millones de euros) a través de las cesiones de crédito, un producto que ofreció la posibilidad de eludir el pago a Hacienda del 25% del capital invertido. La entidad cántabra colaboró con el fisco, pero quedó sin resolver un asunto: un importante número de suscriptores tenían identidad falsa. Por tanto, el Santander había incurrido en un presunto delito de falsedad documental y colaboración necesaria para el fraude.

El fiscal Jesús Santos, junto a varios peritos fiscales, elaboró un informe demoledor que demostraba, precisamente, que el Santander había ocultado la titularidad de algunos suscriptores con nombres falsos o con identidades de personas fallecidas. Por ello, en contra del criterio de la Fiscalía, propuso la imputación de Emilio Botín, Rodrigo Echenique y del resto del Comité Ejecutivo del banco. Tal fue la presión que debió asumir Santos que dejó el caso para que continuara con su labor Eduardo Fungairiño que apenas tardó un par de meses en retirar la acusación en contra del criterio de la jueza instructora: Teresa Palacios. A principios de 2001 Fungairiño volvió a la carga y volvió a pedir el archivo de la causa. Finalmente, en diciembre de 2007, la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo, en la que se hallaban los cuatro magistrados citados, determinó que un procedimiento penal no podía continuar si quien sostenía la acusación era, en exclusiva, la acusación popular y no la Fiscalía, creando, de este modo, la Doctrina Botín.

Fuente: https://diario16.com

Península ibérica…

Si nos preguntan qué países conforman geográficamente la península ibérica, casi sin pensarlo responderemos: España y Portugal. Si nos paramos un poco más quizá añadamos Andorra, y, con suerte, Gibraltar. Pero… ¿y Francia?

Tradicionalmente se ha establecido la frontera de la península en la cordillera pirenaica, si bien el istmo se encuentra situado en la línea recta que une el punto central de los golfos de Vizcaya y León -entre las ciudades de Bayona y Narbona-, quedando por tanto comprendida una franja meridional de territorio francés al sur del istmo.

No se incluye la zona meridional francesa en la división política porque políticamente no se le considera parte de la península ibérica, aunque geográficamente sí pertenece a ella.

Fuente: https://es.wikipedia.org

Requiem por los maestros…

Hace unos 20 años, estaba yo dando clase de ciencias naturales a mis alumnos de 8º de EGB cuando al aula entró el director del colegio. Mientras los alumnos estaban realizando sus tareas, el director me comentó que aquella era su asignatura favorita. Yo le dije que a mí me gustaba mucho el tema que estábamos dando, que era el de los minerales, gracias a un maestro que tuve que me enseñó a valorar el prodigio que había detrás de su formación. Entonces, el hombre me dijo que al lado del colegio había un campo donde había minerales, sobre todo calcita y aragonito. Me preguntó si me gustaría ir, y le dije que por supuesto, pensando que organizaríamos alguna excursión. Entonces, se dirigió a los alumnos y les dijo “poneos en fila que nos vamos a recoger minerales”. Todavía impactado, salimos del colegio, recorrimos unos diez minutos caminando y llegamos a un campo donde los alumnos comenzaron a buscar minerales mientras entre el director y yo les íbamos diciendo si eran minerales o no y los nombres de lo que habían encontrado. La excursión fue tan amena que los alumnos llegaron a la siguiente sesión de inglés media hora tarde. Durante todo el trayecto de ida y de vuelta, el director y yo fuimos a la cabeza de la comitiva charlando animadamente de nuestras experiencias como maestros sin mirar ni un momento hacia atrás.

Hoy en día, eso sería imposible. Primero, tendríamos que tener una autorización de salida, ya que -de lo contrario- no podríamos salir del colegio así alegremente a aprender por el mundo adelante. También deberíamos informar de que los alumnos se tendrían que agachar para recoger minerales y de que se iban a ensuciar las manos, ya que siempre podría acudir al colegio algún padre iluminado a denunciar que no le parecía bien que su hijo hiciese esfuerzos inútiles y, mucho menos, que se le obligase a ensuciarse las manos para buscar minerales que se podían comprar fácilmente por fascículos. Del mismo modo, algún padre podría acudir alegando que su hijo no iba a ser arqueólogo ni mierdas de esas, por lo que no vería bien esa excursión. Además, tendríamos que recoger la excursión en la Programación Didáctica, con sus objetivos y su evaluación, porque de lo contrario, ante la denuncia de un padre, inspección educativa comprobaría que, efectivamente, esa actividad no estaba recogida en la PGA y, ante cualquier incidencia, el docente podría pagar las consecuencias por el grave acto de sacar a los niños al mundo a aprender. Del mismo modo, esta actividad podría implicar que no trabajamos los minerales en el libro de texto, por lo que cualquier padre podría suponer que el maestro no trabaja bien en su clase por no seguir el libro. Asimismo, al maestro de inglés tampoco le gustaría que sus alumnos llegasen tarde a su sesión, porque eso le retrasaría su programación, obligándole a realizar ajustes para que la santísima Programación Didáctica no se viese alterada. Obviamente, el director y yo tampoco podríamos ir hablando animadamente de nuestras experiencias sin mirar hacia atrás, ya cuando llegásemos al colegio, tendríamos a la mitad de los alumnos detrás y a la otra mitad perdidos. Esto, por supuesto, supondría una grave sanción para el docente, ya que en nuestro país la culpa de que alguien no cumpla una norma no es de quien la incumple sino de quien no vigila.

Por desgracia, hoy en día ya no se enseña. Se intenta, pero no se enseña. La enseñanza está enferma. Y está enferma porque no tiene maestros que enseñen, sino burócratas que rellenan papeles. La administración ha reconvertido a los maestros intelectuales en meros muñecos mecánicos ejecutores de una normativa absurda creada por personas que no saben de educación. Los centros no cuentan con la más mínima autonomía curricular ni económica y los docentes son esclavos de los documentos del centro ante la vigilante mirada de la administración. Por si esto fuese poco, los padres han terminado por destrozar la autoridad de los docentes; una autoridad absolutamente imprescindible para poder educar. Las mesas de los directores y de los inspectores se han llenado de constantes quejas y denuncias. Que si el profesor le tiene manía a su hijo; que si no le parece bien un 9,5, que cree que su hijo merece un 10 (en 1º de Primaria); que los 8 partes de indisciplina que se le han abierto a su hijo son porque los profesores no lo entienden; que si su hijo dice tacos es porque los aprende en el colegio; que si su hijo no quiere dar música porque no va a ser Mozart; que si su hijo no iba a inglés porque aquí se habla español (en 2º de Primaria); que qué daño hace su hijo con fumarse un porro, que todos los jóvenes lo hacen; que la culpa de que su hijo perdiese un diente en una pelea en mitad del patio era culpa del maestro que no vigilaba; que quiere los exámenes fotocopiados porque no se fía del maestro; que es normal que un niño vaya tocándole las tetas a las niñas; que su hijo no va a hacer los deberes porque a él no le da la gana (o, literalmente, porque no le sale de sus santos cojones); que si su hijo se aburre en clase porque es de altas capacidades (ya se sabe que alumnos de altas capacidades hay pocos, pero padres de alumnos con altas capacidades, a millares); que su hijo no termina las actividades en casa porque no lo apunta en la agenda y eso es culpa del maestro que no lo comprueba (en una clase de 25 alumnos de 6º de Primaria); que si los niños pasan frío en la fila a la entrada del colegio; que si pasan mucho calor en el patio en verano; que si se mojan los pies cuando llueve; que si patatín; que si patatán. Todo esto y mucho más lo he presenciado en los últimos años.

Todo ello ha generado un colectivo docente sin autoridad, con miedo a salirse del libro de texto y de la programación, con miedo a realizar actividades más allá de lo normal por temor a las quejas de los padres o al mal comportamiento de los alumnos que posteriormente será justificado por los padres, con miedo a la administración cuyo rostro visible casi siempre es sancionador; docentes muchas veces desmotivados, con ganas de que el día pase sin grandes incidencias, sabiendo que en muchos casos la sociedad solo ve en la escuela una guardería donde aparcar a los niños mientras los padres trabajan, sin que a esa sociedad ni a la administración le interese realmente la educación, algo que se demuestra en la dejadez del ministerio, de las consejerías y de los ayuntamientos, que recortan el presupuesto en educación de manera continuada. Y, sin embargo, a pesar de que los maestros tienen en contra a una sociedad que no los valora (o que los llama vagos directamente), a unos padres cuyas absurdas reclamaciones minan su motivación, a una administración que solo se preocupa de que rellenen papeles y a la propia ley, que entorpece su tarea de aula, los docentes españoles consiguen que sus alumnos estén en la media de la OCDE en los informes PISA. Imaginaos lo que harían si se les dejase en paz.

Fuente: https://iddocente.com

Posición corta…

Un vendedor en corto pide prestada una acción que cuesta 5.000 euros para un plazo de cinco días.

El primer día la vende y espera. A los cinco días la acción ha bajado a 3.000 y lo que hace es volver a comprarla y devolverla.

El vendedor en corto ha ganado con esta operación 2.000 euros.

Esta estrategia se usa para empresas que están a la baja, dado que, si la acción sube en esos cinco días a 8.000, al devolverla en el plazo establecido habrá perdido 3.000 euros.

Fuente: www.20minutos.es

Tetrafobia…

La tetrafobia es una aversión o miedo al número cuatro. Es una superstición muy común en el este asiático, especialmente en países como China, Japón, Corea, Vietnam y Taiwán​ como así también en el sudeste asiático.

Probablemente dicha aversión se origina en el hecho que la palabra china que se usa para el cuatro (四, pinyin: ), suena muy parecido a la palabra que se utiliza para muerte (死, pinyin: ).

En estos países los números generalmente se saltean en los edificios, desde hoteles y oficinas hasta departamentos, como también en los hospitales; en las bodas o eventos similares, a las mesas 4, 14, 24, etc. se las deja a menudo a un lado. En muchos complejos residenciales los números 4, 14, 24, etc. son reemplazados por 3a, 13a, 23a, etc. En Taiwán, la tetrafobia es tan común que no hay «4» o «x4» en direcciones, patentes de automóviles, y casi cualquier cosa relacionada con los números.

En ciudades donde la cultura del este y la del oeste se mezclan, como Hong Kong y Singapur, es posible que en algunos edificios tanto el piso trece como el catorce no existan, como así también todos los demás con cuatro. Por ejemplo, en Hong Kong algunos edificios como Vision City​ y The Arch no tienen ningunos pisos numerados de 40 a 49.

En Corea, la tetrafobia es menos extrema, pero el piso cuatro se salta en hospitales y otros edificios públicos similares. En otros edificios, el cuarto piso generalmente se marca con la letra «F» (four – cuatro) en lugar del cuatro en los ascensores. Los departamentos que contienen el número cuatro varias veces (como el 404) generalmente son evitados a un extremo que hace desvalorizar la propiedad.

Fuente: https://es.wikipedia.org

¿Para qué lloramos de emoción?

Todos los vertebrados terrestres poseemos glándulas lacrimales cuya función primordial es la de mantener el ojo húmedo y limpio, libre de partículas irritantes como polvo o gases molestos (como por ejemplo, el gas syn-propanethial-S-óxido que se desprende de las cebollas una vez las cortamos y que todos hemos comprobado cómo nos hace llorar).

Se trata pues de una función mecánica y también anti-infecciosa -en las lágrimas hay numerosas enzymas que impiden la colonización de diversos gérmenes- que evita lesiones a un órgano tan importante como el ojo.

Sin embargo; los humanos no sólo emitimos lágrimas ante una situación irritante para el órgano visual, sino que también lo hacemos en situaciones muy emotivas, bien de pena, de alegría, acompañando a la risa o porque nos emociona una canción, por poner algunos ejemplos que todos hemos vivido alguna vez.¿Por qué poseemos este mecanismo que ningún otro animal tiene, qué hace que nuestras lágrimas tengan una función distinta a la puramente mecánica de limpieza?

Podemos clasificar las lágrimas en 3 tipos diferentes:

  1. Lágrimas basales: humedecen el ojo cada vez que parpadeamos y están siempre presentes.
  2. Lágrimas de reflejo: aquellas que se producen como consecuencia de un factor irritante: humo, cebollas, polvo, etc.
  3. Lágrimas emocionales: tanto debidas a fuertes emociones como a un traumatismo doloroso

Son éstas últimas las que nos llaman particularmente la atención y están ausentes en el mundo animal. Es interesante constatar que éstas últimas tienen una composición distinta a las dos primeras, así la concentración de proteínas de las lágrimas emocionales es un 24% superior a la de los dos tipos anteriores. También contienen una muy alta concentración de manganeso.

Además, se ha demostrado que, entre esas proteínas, las lágrimas emocionales contienen varias hormonas: prolactina y hormona adrenocortical entre otras. Según los expertos, eliminar estas substancias vía lacrimal tendría una función de-toxicadora, reducir los niveles de estas hormonas tendría un efecto positivo anti-estrés y de ahí la sensación de bienestar que se percibe frecuentemente tras el llanto.

Otra función de las lágrimas sería generar una reacción de empatía por parte del observador de esa reacción, esto habría servido para mejorar nuestra atención sobre los niños en particular pero en general sobre todos aquellos que sufren.

 

BONUS: ¿A qué se debe la expresión lágrimas de cocodrilo?

Los cocodrilos también tienen glándulas lacrimales, con la función de limpieza que hemos descrito anteriormente, pero lo realmente interesante es que lloran cuando comen. Los caimanes emiten lágrimas al masticar su comida, es decir… vierten lágrimas mientras despedazan y se comen a los incautos que se han acercado demasiado a sus aguas.

De ahí nació la expresión “lágrimas de cocodrilo” que describe la falsedad de sentimientos. No se conoce exactamente cuál es la razón por la que estos animales secretan lágrimas durante la ingesta de alimentos.

Fuente: https://naukas.com

Niveles de alerta por nieve…

NIVEL VERDE
-Es cuando comienza a nevar.
-Prohibido pasar de 100 km/h. en Autopistas y Autovías. En el resto de carreteras no se puede superar los 80 km/h.
-Los camiones tienen que circular por el carril derecho y no pueden adelantar.
-Evitar los puertos de montaña.

NIVEL AMARILLO
-La carretera comienza a cubrirse o está parcialmente cubierta de nieve.
-Los camiones tienen prohibido circular.
-Los turismos y autobuses no deben pasar de 60 km/h.
-Evitar las maniobras bruscas.
-En las curvas y en los descensos disminuir más la velocidad.

NIVEL ROJO
-La carretera está cubierta de nieve.
-Se prohíbe circular a vehículos articulados, camiones y autobuses.
-Sólo se permite circular con cadenas o neumáticos de invierno a 30 km/h..
-No adelantes a un vehículo inmovilizado si no estás totalmente seguro de poder continuar.

NIVEL NEGRO
-Hay mucho espesor de nieve en la calzada.
-Con este nivel está prohibida la circulación.
-Alto riesgo de quedarse inmovilizado.
-Si te quedas bloqueado, usa la calefacción y no salgas del vehículo si no hay un refugio.
-Para no obstaculizar la vía (por ejemplo al quitanieves), deja el vehículo lo más orillado posible.

Fuente: www.lavanguardia.com

Año nuevo viejo…

El año nuevo viejo o año viejo ortodoxo o año nuevo ortodoxo o año nuevo juliano, es una fiesta no oficial que se celebra en países de tradición religiosa ortodoxa. La festividad es por el inicio del año según el calendario juliano, que en los siglos XX y XXI es el 14 de enero.

La tradición del año nuevo viejo se ha seguido celebrando en Ucrania, Bielorrusia, Georgia y los países integrantes de la antigua República Yugoslava, Bosnia y Herzegovina, Macedonia, Montenegro y Serbia, ya que la iglesia ortodoxa serbia y la iglesia ortodoxa de Macedonia continúan celebrando sus fiestas y vacaciones acordes con el calendario juliano.

Aunque la Rusia Soviética oficialmente adoptó el calendario gregoriano en 1918, la iglesia ortodoxa rusa continuó usando el calendario juliano. El año nuevo se hizo una festividad celebrada en ambos calendarios.

Fuente: https://es.wikipedia.org

Números tarjeta bancaria…

El número de nuestra tarjeta consta de 16 dígitos. Están separados en grupos de 4 para poder identificarlo mejor, es decir, no es porque cada grupo de 4 dígitos signifique una cosa, sino que la razón eminentemente práctica:

1234567812345678

El significado de esos 16 números es el siguiente:

  • Los cuatro primeros dígitos (1234) son el número de identificación de la entidad que nos proporciona la tarjeta, que es diferente según la entidad a la que corresponde (hasta siendo de la misma entidad, dos tarjetas de distintos continentes pueden tener números distintos).
  • El siguiente dígito, (5) indica el tipo de tarjeta y la entidad financiera a la que corresponde (American Express, VISA, …).
  • Los diez dígitos posteriores (6781234567) son algo así como el número de identificación del usuario al que pertenece la tarjeta, que lo identifican de forma única.
  • El dígito final (8) es un dígito de control.

Y en este último punto es donde entras las matemáticas. El dígito de control se calcula a partir de los dígitos anteriores y sirve para confirmar que el número de la tarjeta es un número válido. Tengamos en cuenta que hay muchos lugares donde se pueden introducir números de tarjeta, por lo que es interesante que exista un algoritmo para desechar números de tarjeta falsos.

El algoritmo que se utiliza para calcular el dígito de control de una tarjeta se denomina algoritmo de Luhn, y se debe al informático alemán Hans Peter Luhn. Está basado en la aritmética modular y los pasos a seguir son los siguientes:

    1. De izquierda a derecha, tomamos las cifras que aparecen en las posiciones impares y las multiplicamos por 2. Si el número obtenido es menor que 10 nos quedamos con él y si es mayor que 10 sumamos las cifras de ese número y nos quedamos con el resultado (esto es, calculamos el valor del resultado módulo 9).
    2. Sumamos todos los resultados obtenidos en el paso anterior. Digamos que esa suma vale A.
    3. Sumamos todos los dígitos que aparecen en las posiciones pares del número de la tarjeta (excepto el dígito de control, que es el que no sabemos). Llamemos B a dicha suma.
    4. Ahora sumamos los dos resultados anteriores. Tomamos el valor de esta suma y vamos restando 10 hasta obtener un número entre 0 y 9 (es decir, calculamos Suma módulo 10). Entonces el dígito de control (DC) es 10 menos ese número obtenido. Expresado matemáticamente:

      DC = 10 – (A + B mod 10)

Para saber si un número de tarjeta es falso lo que podemos hacer es añadir el último dígito del número (el supuesto dígito de control) a la suma de los dígitos de las posiciones pares. Si el resultado de A+B no es múltiplo de 10 (es decir, si no es igual a 0 módulo 10) entonces el número de la tarjeta es falso.

Fuente: https://www.gaussianos.com

Recuperar datos de la RAM…

La RAM almacena datos de lo que actualmente esta corriendo en el ordenador. Todo programa o proceso en ejecución esta en la RAM. Otra cosa es que haya accesos a disco para recuperar informacion, pero todo lo que se esta ejecutando esta en la RAM.

(Casi) cualquier informático, incluso expertos, te dirían que cuando apagas el ordenador, los datos que estaban en la RAM se pierden. Eso es falso. Los datos de la RAM van desapareciendo en un tiempo que oscila entre varios segundos y varios minutos, permitiendo el análisis forense de esos datos aunque se haya apagado el equipo.

Para aumentar este tiempo, podemos usar sprays de aire comprimido que enfríen la RAM a temperaturas cercanas a los -50ºC. Si el asunto es serio, puedes usar nitrógeno liquido hasta alcanzar cerca de los -200ºC para mantener en los chips la información durante HORAS.

Esto puede ser usado para capturar passwords almacenados en RAM, lo cual es muy frecuente que ocurra. Y también puede ser usado para violar utilidades de cifrado como Truecrypt, pues todas ellas se basan en almacenar las claves de descifrado en RAM. Esto se hizo así porque lo creían seguro, pues el S.O. no deja a ningún programa acceder a estas claves en memoria, y en principio la única manera de pasar del S.O. seria apagando el equipo, con lo cual todo el mundo sabe que las claves almacenadas en RAM desaparecerían. Todo el mundo menos los que como no sabían que era imposible, lo hicieron.

Pasemos a la acción.

Apagamos la maquina. Arrancamos con un S.O. desde nuestra llave USB por ejemplo, y copiamos el contenido de la memoria.

Haciendo esto habremos conseguido passwords almacenados en memoria, y claves de cifrado que podríamos usar para descifrar datos cifrados en disco.

Pero antes de pasar a la acción, esperemos un momento, demostremos todo esto.

Crea un programa con un bucle infinito tal que así:

#!/bin/bash
a = 'risperdal'
b = 'vlan7'
while [ 1 ]; do
c = '$a$b'
done

Pero antes de ejecutarlo, pasa todo el contenido de la memoria al disco.

sync

Ejecutalo ahora. No se mostrara nada, pero al cabo de un rato veras que el ordenador empieza a leer de disco, pues la RAM se ha llenado.

Bien, ahora dale al botón de reset, y, cuando la maquina arranque, busca risperdal en memoria:

# strings /dev/mem |less

Veras trozos de la cadena risperdal. Esa es la prueba de que datos de la RAM permanecieron tras el reset de la maquina.

A jugar.

Fuentes:

Etiqueta de seguridad…

¿A quién no le ha pitado alguna vez la alarma al salir de la tienda con las compras? Y todo por el descuido del empleado o empleada de turno que olvida desactivar el dispositivo. Cualquier artículo con la protección electrónica activada que pase entre dos tabiques lectores colocados a la salida del comercio, provocará que éstos emitan un pitido de alarma.

El estridente pitido que llama la atención del guardia de seguridad, de los empleados y del resto de clientes, tiene su origen en una pequeña etiqueta adherida al artículo en un lugar cada vez más inaccesible.

En el interior de los tabiques existen unas antenas que generan un campo electromagnético de alta frecuencia. Las etiquetas están equipadas con un condensador que vibra por efecto del campo emitiendo una onda de radio -de una frecuencia totalmente predeterminada- que interfiere en el campo provocando que un sistema de audio produzca el agudo pitido.

Cuando la mercancía se abona correctamente, el vendedor debe colocar brevemente el artículo con la etiqueta de seguridad sobre un aparato que desactiva el condensador. Este aparato suele estar oculto bajo un mostrador sobre el que se pasa repetidas veces el artículo.

Lo que hace este aparato desactivador es exponer el condensador de la etiqueta a una carga eléctrica de corta duración pero de una intensidad lo suficientemente elevada como para destruir el condensador al exceder su capacidad de carga. Con el condensador desactivado la alarma ya no suena.

Fuente: www.sabercurioso.es

 

Ojo mágico…

Se llama ojo mágico u ojo eléctrico a una válvula de vacía desarrollada que incluye una pequeña pantalla de rayos catódicos. Se utilizó principalmente como indicador de sintonía en las radios de gama alta. El efecto que se produce es que una zona luminosa crece o decrece según el nivel de señal. Esto hacía que el usuario pudiese sintonizar el aparato perfectamente.

El tubo es cilíndrico, con la pantalla en la parte de arriba, formada por un ánodo en forma de cono invertido recubierto de fósforo. El haz de electrones sale del centro, creando una iluminación en forma de dos abanicos simétricos que se abren y cierran. La forma circular de la pantalla, con el círculo central oscuro recuerda la pupila de un ojo, de ahí el nombre del tubo.

Fuente: https://es.wikipedia.org