Egoísmo…

Egoísmo racional

El egoísmo racional es la tesis de que la búsqueda del propio interés es siempre racional. La asunción del egoísmo racional da lugar a la paradoja de la votación: dada la baja probabilidad de ser decisivo, en relación con el beneficio personal de un cambio en el resultado, la votación en las elecciones no es racional a menos que el número de electores sea muy pequeño. La ética objetivista considera que el altruismo es un vicio, ya que condena a todos los hombres a satisfacer las necesidades de los demás, nunca las propias.

Egoísmo moral

El egoísmo moral, o egoísmo ético, es una doctrina ético filosófica que afirma que las personas deben tener la normativa ética de obrar para su propio interés, y que tal es la única forma moral de obrar, sin embargo permite de manera opcional realizar acciones que ayuden a otros, pero con la finalidad que el ayudar nos dé un beneficio propio tomándolo como un medio para lograr algo provechoso para uno mismo. El altruismo provoca que se abandonen sueños, proyectos, etc. sacrificando la vida propia para salvar a otras personas.

Egoísmo psicológico

El egoísmo psicológico es la teoría de la naturaleza humana que afirma que la conducta está impulsada por motivaciones autointeresadas, y niega la existencia de conductas verdaderamente altruistas. El egoísmo psicológico pretende ser una teoría acerca del cómo los individuos se comportan, consecuentemente debe diferenciarse del egoísmo ético, de acuerdo con el cual los individuos deben moralmente estar motivados por su propio interés y del egoísmo racional, que sugiere que lo racional es maximizar los intereses del actor en todas circunstancias.

Ciudad amurallada de Kowloon…

La Ciudad amurallada de Kowloon fue una anomalía política de la historia colonial de Hong Kong: Un pequeño exclave chino ubicado en el Hong Kong británico. Se caracterizó por lo curioso de su existencia hasta su demolición en 1993, siendo en la actualidad un parque.

El establecimiento se remonta a la dinastía Song, cuando fue utilizado como puesto de vigilancia contra los piratas que amenazaban el comercio de sal en la zona. Situada en la península de Kowloon, junto a la isla de Hong Kong, fue reconstruido a mediados del siglo XIX como fortaleza. Tras la cesión de Hong Kong al Imperio británico en 1842, las autoridades chinas establecieron en la Ciudad Amurallada un punto de control para supervisar la actividad de la zona. El convenio para la anexión de nuevos territorios (1898) a favor de Gran Bretaña excluía la Ciudad Amurallada, lo que permitió a China mantener sus tropas en el lugar, en cuanto no entorpeciese la actividad británica. La población era tan sólo de 700 personas.

A comienzo de los años 1980, la población se estimaba en más de 35 000 habitantes. La ciudad sin ley era conocida por sus excesos, sus fumaderos de opio, sus traficantes de cocaína, sus casinos, los puestos de comida en los que se servía carne de perro y las fábricas secretas de falsificaciones diversas. Curiosamente, Kowloon era famosa también por la cantidad de dentistas que allí desarrollaban su actividad, de forma inimaginablemente antihigiénica.

En 1991 comienza el desalojo de la antigua ciudad amurallada, que no concluiría hasta 1993 no sin la oposición de habitantes y comerciantes que consideraban insignificantes las indemnizaciones y ayudas que recibieron (2.700 millones de HK$). Kowloon había alcanzado una población superior a los 50.000 habitantes, malviviendo en sus escasos 0,026km², ostentando el récord de tener la mayor densidad de población del planeta con 1.923.076,92 habitantes por km².