¿Para qué lloramos de emoción?

Todos los vertebrados terrestres poseemos glándulas lacrimales cuya función primordial es la de mantener el ojo húmedo y limpio, libre de partículas irritantes como polvo o gases molestos (como por ejemplo, el gas syn-propanethial-S-óxido que se desprende de las cebollas una vez las cortamos y que todos hemos comprobado cómo nos hace llorar).

Se trata pues de una función mecánica y también anti-infecciosa -en las lágrimas hay numerosas enzymas que impiden la colonización de diversos gérmenes- que evita lesiones a un órgano tan importante como el ojo.

Sin embargo; los humanos no sólo emitimos lágrimas ante una situación irritante para el órgano visual, sino que también lo hacemos en situaciones muy emotivas, bien de pena, de alegría, acompañando a la risa o porque nos emociona una canción, por poner algunos ejemplos que todos hemos vivido alguna vez.¿Por qué poseemos este mecanismo que ningún otro animal tiene, qué hace que nuestras lágrimas tengan una función distinta a la puramente mecánica de limpieza?

Podemos clasificar las lágrimas en 3 tipos diferentes:

  1. Lágrimas basales: humedecen el ojo cada vez que parpadeamos y están siempre presentes.
  2. Lágrimas de reflejo: aquellas que se producen como consecuencia de un factor irritante: humo, cebollas, polvo, etc.
  3. Lágrimas emocionales: tanto debidas a fuertes emociones como a un traumatismo doloroso

Son éstas últimas las que nos llaman particularmente la atención y están ausentes en el mundo animal. Es interesante constatar que éstas últimas tienen una composición distinta a las dos primeras, así la concentración de proteínas de las lágrimas emocionales es un 24% superior a la de los dos tipos anteriores. También contienen una muy alta concentración de manganeso.

Además, se ha demostrado que, entre esas proteínas, las lágrimas emocionales contienen varias hormonas: prolactina y hormona adrenocortical entre otras. Según los expertos, eliminar estas substancias vía lacrimal tendría una función de-toxicadora, reducir los niveles de estas hormonas tendría un efecto positivo anti-estrés y de ahí la sensación de bienestar que se percibe frecuentemente tras el llanto.

Otra función de las lágrimas sería generar una reacción de empatía por parte del observador de esa reacción, esto habría servido para mejorar nuestra atención sobre los niños en particular pero en general sobre todos aquellos que sufren.

 

BONUS: ¿A qué se debe la expresión lágrimas de cocodrilo?

Los cocodrilos también tienen glándulas lacrimales, con la función de limpieza que hemos descrito anteriormente, pero lo realmente interesante es que lloran cuando comen. Los caimanes emiten lágrimas al masticar su comida, es decir… vierten lágrimas mientras despedazan y se comen a los incautos que se han acercado demasiado a sus aguas.

De ahí nació la expresión “lágrimas de cocodrilo” que describe la falsedad de sentimientos. No se conoce exactamente cuál es la razón por la que estos animales secretan lágrimas durante la ingesta de alimentos.

Fuente: https://naukas.com

Author: Raiden

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